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  • Juan Boscán (Escritores y traductores)

    Juan Boscán (Escritores y traductores)

    Hoy os traemos la biografía de uno de los autores más importantes del Renacimiento español, Juan Boscán. Como es sabido, aclimató el verso endecasílabo italiano a la lengua castellana, junto con Garcilaso de la Vega, quien lo llevó al summum. Acompáñanos a conocer un poco mejor a Juan Boscán.

    Juan Boscán, breve biografía

    Nació en Barcelona entre 1487 y 1492. Procedía de una familia de la alta burguesía catalana. Esto le ayudó a entrar a formar parte de la corte de Fernando el Católico y, posteriormente, del emperador Carlos I. Tuvo una educación humanística, siendo tutelado por Lucio Marineo Sículo. Formó parte de las huestes de Fernando el Católico, donde fue ayo del futuro Gran Duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel.

    En 1522 participó en el asidio de Rodas, donde conoció al que sería su gran amigo Garcilaso de la Vega. A su vuelta a España, el rey lo toma a su servicio. Se reencuentra con Garcilaso, quien también se encontraba al servicio del monarca. Presencia la boda entre Carlos I y su prima Isabel de Portugal en los Reales Alcázares de Sevilla. El emperador se traslada a Granada, a donde lo sigue Boscán. Conoce al embajador de Venecia, Andreas Navagiero, que le insta a acomodar el endecasílabo italiano a la métrica española, así como otras estrofas de origen italiano como el soneto y la canción en estancias, entre otros.

    Después, vuelve a Barcelona, donde conocerá a su futura esposa y su musa, Ana de Rebolledo. Se unen en matrimonio en la primavera de 1527. Con ella tendrás tres hijas (Mariana, Violante y Beatriz).

    En 1532 viaja a Nápoles al servicio del virrey Pedro de Toledo, Marqués de Villafranca. Consigo trae a España a su regreso un ejemplar de Il Cortegiano (El Cortesano) de Baltasare Castiglione, que traducirá al castellano por petición de Garcilaso.

    Juan Boscán escribirá unos sonetos a la muerte de Garcilaso de la Vega, fallecido en 1536 como consecuencia de las heridas sufridas en el asalto a la fortaleza de Le Muy (Francia).

    En 1542 el Duque de Alba se encuentra en Barcelona con Juan Boscán para realizar unas inspecciones en el Rosellón. En aquella época, Carlos I y Francisco I de Francia había estado en guerra y las fortificaciones catalanas podían haberse visto dañadas. Boscán se siente repentinamente enfermo y muere entre Perpiñán y Gerona.

    La obra de Juan Boscán

    Juan Boscán estaba preparando una edición de sus obras, junto con algunas de Garcilaso, que fue recopilando a la muerte de este, cuando falleció. Fue su mujer, Ana de Rebolledo, la que las dio finalmente a la imprenta. Su repertorio poético va desde las epístolas, pasando por los sonetos, las elegías, hasta fábulas en verso, como la de Hero y Leandro.

    Es, junto con Garcilaso, el autor que introdujo el verso italianizante en las letras castellanas, por lo que la mayor parte de su poesía está en estos metros. Pero también tiene poemas de corte castellano. La gran temática de su obra es el amor, pero concebido desde el matrimonio. Su esposa será el medio que utilice para canalizarlo, lo que le convierte en un poeta de hogar.

    Durante un tiempo, las obras de Boscán y Garcilaso se publicaron al unísono, hasta que Garcilaso tuvo su primera edición por separado en 1577, edición de Francisco Sánchez de las Brozas, el Brocense.

    Algunos sonetos de Juan Boscán

    Aquí os dejamos algunos sonetos, pero podéis encontrar más en la página de la Biblioteca Cervantes.

    Soneto III

    Todo es amor en quien de veras ama,
    hasta el mudar, que hace más firmeza;
    si mudare pensad que es de tristeza
    que el mal le fuerza haber de mudar cama.

    Así me hizo a mí mi vieja llama,
    que sosegar no puede en su crudeza,
    y el alma agora a nuevo amor se aveza,
    mas no podrá, que el otro amor le llama.

    Yo pagaré por uno más de ciento
    este querer así descabullirme,
    que en fin flaqueza fue del pensamiento.

    Si pagar puede un gran arrepentirme
    yo pago bien: mas nada no es descuento
    del tiempo que he perdido en querer irme.

    Soneto VIII

    Nunca de amor estuve tan contento,
    que en su loor mis versos ocupase:
    ni a nadie aconsejé que se engañase
    buscando en el amor contentamiento.

    Esto siempre juzgó mi entendimiento,
    que de este mal todo hombre se guardase;
    y así por que esta ley se conservase,
    holgué de ser a todos escarmiento.

    ¡Oh! vosotros que andáis tras mis escritos,
    gustando de leer tormentos tristes,
    según que por amar son infinitos;

    mis versos son deciros: ¡Oh! benditos
    los que de Dios tan gran merced hubistes,
    que del poder de amor fuésedes quitos.

    Soneto XXIV

    Delgadamente amor trata conmigo,
    con dulzuras ablanda el sentimiento,
    porque mejor con el primer tormento
    me derrueque y me deje sin abrigo.

    En viendo el bien, a Dios doy por testigo,
    un sobresalto viene al pensamiento,
    que el temor basta a ser mi enterramiento
    aunque nunca tuviese otro enemigo.

    Cobrado miedo a cualquier aventura;
    mi sentido consigo se aborrece;
    resiste a todo, por tentar su cura,

    a su dolor, porque es contra natura,
    y al deleite, pues tanto le enflaquece,
    que le dispone para más tristura.

  • Leandro Fernández de Moratín

    Leandro Fernández de Moratín

    Esta semana, desde La Fábrica de Traducciones, tenemos el honor de presentaros al primer traductor del Hamlet de Shakespeare al español: don Leandro Fernández de Moratín. ¿Quieres descubrir más acerca de su vida y obra? Acompáñanos en esta pequeña biografía de uno de los autores más importante del siglo XVIII.

    Leandro Fernández de Moratín

    Infancia y juventud

    Nació en Madrid en marzo de 1760, hijo del también dramaturgo y abogado Nicolás Fernández de Moratín. Se crió en un ambiente de frecuentes tertulias literarias gracias a la dedicación a las letras que tenía su padre. Este fundó en 1771 la Fonda de San Sebastián, una de las más importantes tertulias del Madrid de la Ilustración.

    Enfermó de viruela a los cuatro años, lo que afectó a su carácter, volviéndolo tímido. Fue un ávido lector de poesía, del Quijote, del Lazarillo, de la obra del padre Juan de Mariana y de la Guerra de Granada, obra de Diego Hurtado de Mendoza. A los 19 años, en 1779, consiguió un accésit de poesía en un concurso público de la Real Academia de la Lengua Española con el romance heroico La toma de Granada por los Reyes Católicos. Se enamora de una vecina suya de quince años, que acaba casándose con su tío, el cual le dobla la edad. Esto le hará abrigar adversión contra los matrimonios desiguales, como luego reflejará en sus obras teatrales.

    La muerte de su padre

    En 1780 muere su padre y tendrá que hacerse cargo de su madre. En 1782 ganó el segundo premio de la Real Academia con su Lección literaria. Sátira contra los vicios introducidos en la poesía castellana. En 1787 viaja a París en calidad de secretario del conde de Cabarrús gracias a su amistad con Jovellanos. Allí conoce al dramaturgo Carlo Goldoni, que será un referente para él. A su vuelta a Madrid funda una academia literaria burlesca con unos amigos, entre los que se encuentran Juan Tineo Ramírez y José Antonio CondeLa derrota de los pedantes será su primer éxito publicado, que lo hará enemistarse con Cristobal Cladera, trasfondo del don Hermógenes de La comedia nueva o El café.

    Madurez y estabilidad económica

    Consigue el favor del conde de Floridablanca y concede a Fernández de Moratín un beneficio de trescientos ducados sobre el arzobispado de Burgos. Luego, con Godoy, estrena sus obras teatrales y consigue otras sinecuras que le reportan una estabilidad económica. Esos ingresos le permiten dedicarse a la creación teatral y se retira a Pastrana (Guadalajara), cuna de su madre. Allí retocó El barón y La mojigata y escribió La comedia nueva o El café.

    Después de estrenar esta última, una crítica al teatro popular del momento, Fernández de Moratín se marcha becado por Godoy a viajar por Europa durante cinco años. Vuelve a visitar París, donde quedó aterrado con el asalto a las Tullerías en agosto de 1792. Se marcha a Inglaterra, donde recoge sus impresiones en Apuntaciones sueltas de Inglaterra (1792). Allí estudia el teatro de Shakespeare, pero a través de las refundiciones de Jean-François Ducis, y traduce por primera vez Hamlet al castellano. Después viajó a Bélgica y Alemania, donde perdió sus escritos y temió ser asesinado. También estuvo en Suiza e Italia. De su estancia en Italia es el diario de viajes Viaje a Italia (1793). Se encontró con admiradores en tierra italianas, que lo hicieron miembro de la Academia de la Arcadia de Roma con el sobrenombre Inarco Celenio. El viaje de regreso a España fue muy complicado, tanto por la travesía como por sus compañeros de viaje.

    Vuelta a Madrid

    De nuevo en Madrid, entabla amistad con Francisco de Goya, que realizará un primer retrato suyo en 1799. Frecuenta la tertulia de Pedro Estala (quien lo llamó el «Molière de España» en 1794). Se hace amigo también de Juan Antonio Melón, poderoso censor de libros. Es nombrado miembro de la Junta de Dirección y Reformas del Teatro (1799), pero tendrá problemas con su director y abandonará pronto el cargo. Consigue estrenar sus obras El barón (1803) y La mojigata (1804). Pero su gran éxito será El sí de las niñas.

    Moratín, el afrancesado

    Tras la caída de Godoy y su estancia en Vitoria, Fernández de Moratín vuelve como afrancesado y le son confiscados sus bienes. Con la llegada de José Bonaparte, es nombrado bibliotecasio mayor de la Real Biblioteca en 1811. Su contribución será un nuevo catálogo de fichas sueltas. Es nombrado caballero de la Orden Real de España. De esta misma época es un prólogo que escribe contra la recién derogada Inquisición para una edición del Fray Gerundio de Campazas que no llegó a publicar. Comienza a traducir a Molière, aunque lo que realmente hace son adaptaciones de sus obras. Estrena La escula de los maridos (de Molière) en 1812, a cargo de un gran actor amigo suyo, Isidoro Máiquez.

    Con la Guerra de la Independencia empieza su huida. Primero irá a Valencia, luego a Peñíscola y a Barcelona. Aquí estrena su traducción de El médico a palos de Molière en 1814, la cual fue un éxito. También traduce el Cándido o el optimismo de Voltaire. Por temor a que se restituya la Inquisición, se marcha a Francia, donde visita Montpellier y París y más tarde viajará a Bolonia (Italia).

    El pronunciamiento de Riego en 1820 y la restauración de la Constitución de Cádiz le hará volver y se establecerá en Barcelona, donde sus amigos le consiguen un cargo como juez de imprentas. Pero se declara la peste en la ciudad y Moratín marcha a Bayona, ya no volverá más a España. Se establece en Burdeos con la familia de Manuel de Silvela. Se reencuentra con Goya, que realiza otro retrato de Moratín. En 1825 sufre una apoplejía. Sigue a la familia Silvela a París, donde muere el 21 de julio de 1828.

  • Gómez de la Serna: traductores y escritores

    Gómez de la Serna: traductores y escritores

    El mundo de la literatura tiene como uno de los más innovadores y vanguardistas escritores a Ramón Gómez de la Serna, pero el mundo de la traducción cuenta con su hermano Julio, prolífico traductor del que aún se imprimen ediciones de sus traducciones literarias. La Fábrica de Traducciones no podía dejar de hacerse eco de esta gran pareja de hermanos. Acompáñanos en este viaje a la vida de los hermanos Gómez de la Serna.

    Ramón Gómez de la Serna, escritor y periodista

    Juventud e inicios

    Ramón nació el 3 de julio de 1888 en Madrid. Estudió Derecho y se licenció como abogado en la Universidad de Oviedo, pero nunca ejerció. Fue un escritor precoz, descendiente por línea materna de la escritora Carolina Coronado y, por línea paterna, su tío Corpus Barga influyó mucho en él y en su vocación literaria. Publicó su primera obra con tan solo dieciséis años, Entrando en fuego. En 1908 su padre funda la revista Prometeo, periodo importante para la producción de Ramón, que lo daría a conocer.

    Viaja reitaradamente a París. En 1909 su padre logra que le concedan el puesto de secretario de pensiones y vive durante tres años en la capital francesa. Durante su estancia, se codea con algunos escritores españoles residentes en París, como Manuel Machado. Conoce también a Pío Baroja, con el que no se llevará bien. También viaja por Europa (Londres, Nápoles, Lisboa…). Al final de esta etapa, Gómez de la Serna hace el descubrimiento que le valdrá la posteridad en las letras españolas: la greguería (humorismo + metáfora).

    Periodo de la tertulia del Pombo

    A su vuelta a Madrid, tendrá gran importancia la tertulia que organiza en el Café Pombo, que se mantendrá activa desde 1914 hasta 1936. Allí se reunirán los más insignes escritores de la literatura española del primer tercio del siglo XX. Colaborará con la Revista de Occidente hasta el estallido de la Guerra Civil. Durante esos años, viajará por España dando conferencias que eran auténticos espectáculos. Prueba suerte con el teatro en 1929, pero su obra Los medios seres fue un desastre. Más suerte tuvo en la radio, participando en una tertulia para Unión Radio, que le instaló un micrófono en su casa.

    En 1930 comienza el interés de Ramón por visitar América, a donde viajará para dar unas conferencias. Tiene una gran acogida en Buenos Aires, donde es conocido por sus artículos en el periódico La Nación, en el que participa desde 1927. Allí, además, conoce a Luisa Sofovich, la que será su pareja el resto de su vida. En 1932 vuelve a España, en pleno apogeo de la Segunda República. Pero poco después vuelve a Argentina, con motivo de una exposición del libro español.

    La tensión política en España empieza a escalar a su vuelta. En julio de 1936, pocos días antes de estallar la Guerra Civil, clausura la tertulia del Café Pombo y da su última tertulia radifónica. Luisa busca apoyos en La Nación para sacar de España a Ramón y a su familia. Saldrán por Alicante, rumbo a Marsella y llegando finalmente a Montevideo.

    El exilio en Argentina

    El exilio en Buenos Aires fue complicado al principio, hasta que en 1938 Hipólito Yrigoyen les consigue una vivienda, la que será su nueva residencia. Comienzan a llegar otros exiliados, como Ortega y Gasset y Gregorio Marañón. Ya en los años 40, comienza a escribir biografías, como la de su tía Carolina Corona, de Maruja Mallo, de Azorín y de Valle-Inclán. Se encierra en su estudio y apenas sale. Le diagnostican diabetes, enfermedad que ya sufrió su padre, y cada vez duerme menos. En 1948 comienza a escribir su autobiografía, Automuribundia.

    Viaja de nuevo a España, con añoranza de su Madrid natal, en 1949 para dar unas conferencias y recibir homenajes. Reabre la tertulia del Pombo, donde consiguió dar tres sesiones. El Ayuntamiento de Madrid coloca una placa en la casa donde nació. Después viajó a Barcelona, pero le comunicó a Luisa que quería volver a Buenos Aires y se marcharon precipitadamente, dejando conferencias sin pronunciar.

    Agravamiento de salud y muerte

    Se encierra en su torreón a escribir y le llegan las malas noticias de la concesión del Premio Nacional de Literatura a Antoniro Larreta, mientras Azorín permanecía impasible en el jurado, y el cierre definitivo del Café Pombo. Durante los siete años que van de 1953 a 1960, Gómez de la Serna escribe doce libros y un millar de artículos periodísticos. Su salud se resiente. En 1962 le descubren un cáncer entre el píloro y el duodeno. Fallece el 12 de enero de 1963 y sus restos llegan a Madrid el 23 de enero de ese mismo año. Es enterrado en el Panteón de Hombres Ilustres, propiedad de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles.

    Julio Gómez de la Serna, el prolífico traductor

    Los datos sobre Julio Gómez de la Serna son más escasos que los de su hermano Ramón. Nace en 1895 y se traslada con su familia a Palencia cuando su padre es nombrado registrador de la propiedad en Frenchilla. Se casa con Julia Segarra y Barinaga, con la que tendrá cinco hijos.

    Duante la dictadura de Primo de Rivera forma parte de la Editorial Oriente, que realiza traducciones de obras revolucionarias. Esto supone un gran éxito para sus colaboradores, que fundan otras editoriales. En 1929 forma, junto con José Lorenzo y César Arconada la Editorial Ulises, en la que se traduce la narrativa europea contemporánea y la narrativa española vanguardista.

    Prologa el libro de su hermano Ramón, El dueño del átomo (1928), obra en la que se especula, antes de su creación, con el poder de la energía nuclear y la bomba atómica. Quiso publicar un ensayo autobiográfico de su padre, pero el manuscrito original fue incautado y expurgado. Cuando lo recuperó, contaba con menos de la mitad de las páginas, lo cual hizo imposible la edición.

    Después de la Guerra Civil, Gómez de la Serna continuó con su labor de traductor. En 2014 aún se conservan más de 200 entradas de sus traducciones en el buscador de la agencia del ISBN de España, lo cual nos muestra la importancia de su trabajo. En 1961 se le concede el Premio de Traducción Fray Luis de León por su traducción de las Memorias de guerra de Charles de Gaulle. Francia le concede la Legión de Honor en grado de caballero.

    Entre sus traducciones cuenta con las obras completas de Oscar Wilde, André Gide (Los monederos falsos, Defensa de la cultura y Corydon), el Conde de Lautréamont (Los cantos de Maldoror), Emile Zola (París), Marcel Proust (En busca del tiempo perdido), Edgar Allan Poe (El gato negro, Berenice, Breve charla con una momia, entre otros relatos), Molière (Tartufo, El médico a palos, Don Juan, El avaro, entre otras obras), entre muchos otros autores.

  • Escritores y traductores: Oscar Wilde

    Escritores y traductores: Oscar Wilde

    Como motivo del reciente 164º aniversario del nacimiento de Oscar Wilde, La Fábrica de Traducciones quiere traeros una breve reseña biográfica de este gran escritor del siglo XIX.

    Oscar Wilde (1854-1900)

    Familia y educación

    Nació en Dublín en 1854, en el seno de una destacada familia de la sociedad angloirlandesa. Su padre era médico y su madre era poetisa (utilizaba el nombre de Speranza) y partidaria del Nacionalismo irlandés. Era el mediano de tres hermanos. Estudió en casa hasta los nueve años, demostrando una facilidad para el francés y el alemán. A los 10 años ingresó en el Portora Royal School de Enniskillen (Irlanda), donde estudió hasta los diecisiete años. Cursó sus estudios universitarios en las mejores universidades de Dublín y Oxford, donde se especializó en literatura clásica griega. En 1876 obtuvo el primer lugar en literatura clásica y en 1878 ganó el primer premio en literatura griega y latina. Ese mismo año también le fue concedido el Newdigate Prize por su poema Ravenna.

    Periodo de esplendor (1881-1895)

    En 1879 se marcha a Londres, donde estable su residencia. Guiado por Walter Pater y Paul Ruskin, se inició en la filosofía del esteticismo. Poco después, como representante de este movimiento, en 1882 viajó a Estados Unidos y Canadá para impartir conferencias sobre el Renacimiento inglés. A su regreso a Londres, trabajó como periodista. Ese mismo año de 1882 publica su primer libro, Poemas, cuyo éxito hizo que se vendieran cuatro ediciones en pocas semanas. Contrae matrimonio con Constance Lloyd en 1884, con la que tendrá dos hijos. Entre 1881 y 1895 tendrá un enorme desarrollo como escritor, periodo en el que escribe sus obras más destacadas, como su única novela, El retrato de Dorian Gray, y su magnífica obra de teatro, La importancia de llamarse Ernesto.

    Escándalo en la sociedad británica

    Estando en la cima de su carrera literaria, comienza un escándalo que lo llevará a una situación muy delicada a partir de 1895. Wilde empieza una campaña de difamación contra el Marqués de Queenberry, padre de su amigo lord Alfres Douglas. Esta campaña se volverá en contra de Wilde, quien sufrirá la represión sexual de la época. Queenberry sospecha que Wilde y su hijo mantienen un romance y acusa a Wilde sodomía.

    La sentencia contra Oscar Wilde pretendía ser ejemplar. Fue condenado a dos años de trabajos forzados. Después de esto, su esposa se negó a volver a verlo, aunque nunca se divorciaron, y le prohibió ver a sus hijos, que cambiaron su apellido por Holland para no ser relacionados con el escándalo. Durante su estancia en la cárcel escribió una extensa carta dirigida a lord Alfred Douglas, con el título De profundis, y el poema La cárcel de Reading, cuyo tema es la ejecución presenciada por Wilde de un reo por el asesinato de su esposa .

    Salida de la cárcel y muerte

    En 1897 sale de la cárcel y vive unos meses con lord Alfred Douglas cerca de Nápoles. La amenaza de no sustentarlos económicamente por parte de sus familias hizo que se separaran definitivamente. Wilde se traslada a París y usa el nombre falso de Sebastian Melmoth. Allí se convierte a la fe católica y vive como indigente en las calles parisinas hasta su muerte por meningitis en 1900. Sus restos mortales se encuentran en el cementerio de Père-Lachaise de París.

    Traducciones y controversias en la obra de Oscar Wilde

    Como no puede ser de otra forma, cuando hablamos de literatura, siempre surgen problemas con la traducción de las obras de los autores extranjeros. Oscar Wilde no se ha visto exento de estos contratiempos.

    Sus cuentos han sufrido diversas alteraciones. Uno de los más famosos, El príncipe feliz, contiene en sus distintas traducciones un fallo muy extendido. En la versión original, Swallow Reed son personajes masculino y femenino respectivamente, lo cual queda marcado por las construcciones y adjetivos que el autor les añade. Sin embargo, en su traducción al castellano, swallow es traducido por golondrina, nombre femenino que marcará el sexo del personaje, al igual que reed es traducido por junco, nombre masculino del que tomará el sexo. Esto supone un cambio sustancial en el significado del cuento y  una desvirtuación del mismo.

    La única novela de Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray, también ha tenido que lidiar con problemas, en este caso más relacionados con la censura. El texto original hacía muchas referencias a las relaciones homosexuales entre dos personajes de la obra. En 1895 se aprueba una ley que prohibía cualquier tipo de relación homosexual. Recordemos que el autor se enfrentó a un juicio por sodomía en este mismo año, que lo llevó a la cárcel.  En consecuencia, la obra fue gravemente censurada por el editor y por el propio Oscar Wilde. Además, se esgrimió esta novela como prueba en el juicio contra su autor. En 2011, Harvard University Press publicó la edición íntegra y sin censura de El retrato de Dorian Gray, que fue traducida en 2017 por Victoria León Varela al español.

    Una de las controversias más interesantes alrededor de las obras de Oscar Wilde es el propio título de una de sus obras de teatro: La importancia de llamarse Ernesto. El título original es The Important of Being Earnest, traducido literalmente como La importancia de ser serio. En inglés, Ernestearnest (serio) son homófonos, por lo que existe un doble sentido en el título original al combinarse el significado de ambas palabras. Este juego se pierde en la traducción, que desvirtúa el significado casi completo del original al sustituir el verbo ser por el verbo llamarse.

    10 citas célebres de Oscar Wilde

    Si por algo es conocido Oscar Wilde es por su gran personalidad y su ingenio. A veces, esto ha trascendido más que sus obras. A continuación os damos una pocas citas de este gran escritor. Tenéis muchas más en Wikiquote.

    • «Formar parte de la sociedad es un fastidio, pero estar excluido de ella es una tragedia»
    • «A mí dadme las cosas superfluas, que cualquiera puede tener las necesarias»
    • «Amad al arte por sí y entonces todo lo demás se os dará por añadidura»
    • «Amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida»
    • «Conciencia y cobardía son la misma cosa, solo que conciencia es el nombre comercial»
    • «Cualquiera puede hacer historia, pero sólo un gran hombre puede escribirla»
    • «Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo. Simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima»
    • «Cuando se está enamorando, empieza uno por desilusionarse a sí mismo y acaba por desilusionar a la otra parte interesada»
    • «El arte es la forma más intensa del individualismo que el mundo ha conocido»
    • «El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices»
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