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  • María de la O Lejárraga

    María de la O Lejárraga

    Bienvenidos un viernes más a nuestra sección Escritores y traductores. Hoy, 8 de marzo, aprovechando que es el Día de la Mujer, queremos hablar de una escritora y autora sin igual: María Lejárraga. Acompáñanos a descubrir su vida y su obra.

    Primeros años

    María de la O Lejárraga García nació el 28 de febrero de 1874 en San Millán de la Cogolla, en el seno de una familia acomodada. Con cuatro años, su familia se traslada a Madrid, donde su padre ejercerá como cirujano. Su madre, muy involucrada en la educación de sus hijos, será los métodos pedagógicos franceses. María Lejárraga cursó estudios de Magisterio y profesorado de Comercio en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, donde se familiarizó con los principios de la Institución Libre de Enseñanza. En 1897 gana su plaza de maestra por oposición, que ocupó hasta 1909.

    En 1905 le fue concedida una beca para estudiar el funcionamiento de los centros pedagógicos europeos, por lo que pasó una larga temporada en Bélgica. Allí conoció las tesis socialistas, que influyeron en su formación como maestra. Debido a la visión de la sociedad de la época, que la mujer se dedicara a las artes o a las ciencias no era considerado algo favorable. Ello dificultó la labor y las inquietudes literarias de María Lejárraga. No obstante, en 1899 publicó su primera obra, Cuentos breves. Su familia la acogió con frialdad y esto, unido a su condición de profesora, hizo que ocultara su nombre bajo el de su marido, Gregorio Martínez Sierra, con quien contrajo matrimonio en 1900.

    Esplendor literario

    En 1903 fundó la revista Helios (1903-1904) junto con Juan Ramón Jiménez, en la que participaron, entre otros, Emilia Pardo Bazán, Antonio Machado, Jacinto Benavente y los hermanos Quintero. En 1907 crearon la efímera revista Renacimiento, de gran calidad. Estas colaboraciones hicieron que la amistad entre María y Juan Ramón se estrechara. Ambas publicaciones estaban al tanto de las corrientes europeas. Además, como María Lejárraga era políglota, se encargó de la mayoría de las traducciones inglesas y de algunas francesas aparecidas en la revista Renacimiento.

    Lejárraga abandonó su carrera como docente en 1908 para dedicarse plenamente a la literatura. Su obra drmática, Canción de cuna, se estrenó en 1911 y fue galardonada con el premio de la Real Academia Española como la mejor obra de la temporada teatral 1910-1911. De las obras escenificadas en el periodo 1929-1931, al menos una veintena eran suyas. Es una muestra del éxito de público y del interés de la crítica por esta autora. La Compañía cómico-dramática Martínez Sierra, dirigida por su esposo, representó sus obras no solo en España, sino también en Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos e Hispanoamérica. En los programas de las funciones aparecía el nombre de ambos.

    No solo colaboró con su marido, sino que también lo hizo con otros autores de la época. Junto a Eduardo Marquina, escribió El pavo real y colaboró con Carlos Arniches en La chica del gato, que posteriormente se llevó al cine. María Lejárraga redactó, también, el libreto de Margot, con música de Joaquín Turina.

    A petición de Joaquín Turina, María y Gregorio entraron en contacto con Manuel de Falla en París en 1913. A la vuelta de Falla a Madrid, colaboraron en varios proyectos. En 1915 se estrenó El amor brujo, la obra más conocida del gaditano, con libreto de María Lejárraga, en el Teatro Lara de Madrid.

    Política y feminismo

    Sus ideas se articulan en torno a dos elementos: el sexo y la clase social. La maternidad y lo doméstico son temas recurrentes en sus escritos, pero siempre vinculados a la individualidad de la mujer como ciudadana de pleno derecho. Puso especial atención en las mujeres de la clase media. Publicó Cartas a las mujeres de España en 1914 y Feminismo, feminidad y españolismo en 1917, además de colaboraciones en prensa como La mujer Moderna en Blanco y negro.

    Participó en diferentes asociaciones feministas. En 1917 colaboró en la creación de la Unión de Mujeres de España (UME). Viajó a Ginebra en 1920 como delegada de España al VIII Congreso de la International Woman Suffrage Alliance, colaborando en la redacción de una carta de derechos femeninos: reconocimiento de la igualdad política, administrativa y civil de los dos sexos a nivel nacional e internacional.

    Colaboró en la fundación del Lyceum Club en 1926 junto a Victoria Kent y Zenobia Camprubí, y presidida por María de Maeztu. El Club tenía una gran biblioteca que dirigía Lejárraga.

    Periodo republicano

    En 1931 se afilia al Partido Socialista. Su labor como propagandista republicana comenzó con el ciclo de cinco conferencias La mujer ante la República que tuvieron lugar en el Ateneo de Madrid entre el 4 y el 18 de mayo de 1931. Con estas conferencias, intentó desterrar los miedos que sustentaba el nuevo régimen.

    Promovió la Asociación Feminista de Cultura Cívica, que comenzó sus actividades en 1932. Querían que la Asociación no solo fuera instrumento de reivindicación feminista, sino también hogar espiritual y material para las trabajadoras, sobre todo de la clase media.

    En 1933 fue elegida diputada del Congreso por Granada y fue designada vicepresidenta de la Comisión de Instrucción Pública. Ocupó la representación de la República Española en Suiza en 1936 como Agregada Comercial del Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio.

    También fundó y participó en la dirección del Comité Nacional de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo, que estaba presidido por Dolores Ibárruri, y colaboró con la revista Mujeres de esta asociación.

    Exilio y muerte

    En 1937, María Lejárraga se traslada a su casa cerca de Niza. Volverá a escribir en 1948, después de una complicada operación de cataratas y un año después de la muerte de su marido. Empezó a firmar con el nombre de María Martínez Sierra. Tendrá que reclamar la autoría de su obra, escrita conjuntamente con su esposo y publicada a nombre de este, para cobrar los derechos de autor que habían pasado a la hija que habían tenido Martínez Sierra y Catalina Bárcena.

    Tras la Guerra Civil, inició su largo exilio en Francia, pasando por México y Argentina, donde murió en 1974.

    Polémica con su obra

    Durante mucho tiempo se pensó que las obras de Gregorio Martínez Sierra eran solo producto de su propio trabajo. Años más tarde, María Lejárraga tendrá que luchar por los derechos de autor que le pertenecían. En 1930, Martínez Sierra afirmaba en un documento, firmado ante testigos, que su obra pertenecía también a María Lejárraga y que había sido escrita conjuntamente.

    Un dato curioso es el del libreto de El amor brujo de Manuel de Falla. Se pensó durante un largo periodo que era obra de Martínez Sierra, pero se ha demostrado que la autora es María, dándole a la autora el lugar que se merecía.

    Existe aún cierta polémica sobre la obra de Martínez Sierra. No se puede afirmar dónde empieza Gregorio y dónde acaba María, llegando a incluso afirmarse actualmente, debido a la documentación que se posee, que María era la autora única de las novelas. En Gregorio y yo, María Lejárraga (que firma esta obra como María Martínez Sierra) explica su colaboración literaria con Martínez Sierra, incluso cuando el matrimonio se separó cuando Gregorio empezó a relacionarse con la actriz Catalina Bárcena en 1922, con quien tuvo una hija.

  • Fray Luis de León

    Fray Luis de León

    Como no podía ser de otra forma, esta entrega de Escritores y traductores se la dedicamos a Fray Luis de León, uno de los escritores de la llamada Escuela salmantina del s. XVI. ¿Quieres saber más sobre su vida y obra? ¡Sigue leyendo!

    Biografía breve

    Fray Luis de León nace en Belmonte, Cuenca, en 1527 o 1528, en el seno de una familia judeoconversa por parte de ambos progenitores. Se educó en Madrid y Valladolid, donde su padre ejerció como consejero del rey. Con catorce años marcha a Salamanca e ingresa en la Orden de San Agustín, tomando los hábitos en enero de 1544.

    Salamanca constituye el centro de su vida intelectual. En mayo y junio de 1560 obtiene los grados de licenciado y maestro en Teología por la Universidad de Salamanca. Entonces comenzaron sus luchas por las cátedras. Primero, oposita a la cátedra de la Biblia, que había dejado vacante Gregorio Gallo, y que ganó Gaspar de Grajal. Después lo intentó para la de Santo Tomás, que esta vez consiguió por cuatro años. Cuando terminó este periodo, opositó para la cátedra de Durando, que consiguió y mantuvo hasta marzo de 1572.

    Sus éxitos universitarios le granjearon la enemistad de los dominicos, que controlaban la Inquisición. Fray Luis fue denunciado por haber traducido la Biblia (el Cantar de los Cantares, concretamente) a lengua vulgar sin permiso. La Inquisición lo encarceló en Valladolid durante casi cinco años. Fue absuelto de los cargos que se le imputaban y volvió de nuevo a Salamanca.

    Durante su periodo encarcelado, Fray Luis escribió De los nombres de Cristo y diferentes poemas. Sus obras fueron bien acogidas por sus contemporáneos, como Francisco Sánchez de las Brozas (el Brocense), Benito Arias Montano y Francisco de la Torre, entre otros.

    Fue nombrado profesor de filosofía moral a su salida de la cárcel y, un año más tarde, consiguió la cátedra de la Sagrada Escritura. Fray Luis comenzaba sus clases con un resumen del día anterior. Al reincorporarse a su cátedra tras la prisión, se cuenta que empezó su clase con la frase «Decíamos ayer…» (Dicebamus hesterna die), como si los casi cinco años de cárcel no hubieran transcurrido.

    Recopiló los escritos del Libro de la vida de Santa Teresa de Jesús, que publicó con un prólogo de su pluma fechado en 1587. Fray Luis admiraba a Santa Teresa e intentó que ingresa en su orden, pero no fue posible.

    Fue elegido provincial de Castilla de la Orden de San Agustín, en el convento de Madrigal de las Altas Torres (Ávila), el 14 de agosto de 1591. Nueve días más tarde falleció repentinamente.

    La obra de Fray Luis de León

    Como humanista, la obra de Fray Luis abarca diferentes ámbitos. Sus fuentes principales son La Biblia y la literatura clásica. Fue buen conocedor de la poesía de Horacio, al que parece imitar en su Oda a la vida retirada y casi parafrasea la obra de este autor.

    Su obra poética se enmarca dentro de la ascética de la segunda mitad del siglo XVI. Propone un camino alejado del mundo para intentar llegar a Dios, pero sin culminación propia de la mística. Es, además, una poesía sencilla y sin ambages, contrapuesta a la poesía recargada de Fernando de Herrera y la Escuela sevillana.

    La obra en prosa de Fray Luis suele tratar temas bíblicos, como De los nombres de Cristo y su versión del Cantar de los cantares. Tiene también un libro de instrucción femenina, La perfecta casada, escrito a petición de su sobrina antes de contraer matrimonio.

    Aunque trató de publicar sus obras en vida, sus poesías se transmitieron de forma manuscrita. Fue Francisco de Quevedo quien las recopiló y publicó en 1631, como antídoto al desmesurado Culteranismo de la época.

    Esperamos que os haya gustado nuestro resumen de la vida y obra de Fray Luis de León. Si os ha gustado este artículo, quizás también os gusten otros como el de Leandro Fernández de Moratín, Juan Boscán o el de Oscar Wilde ¡Que tengáis un maravilloso fin de semana!

  • Vocabulario regional vol. 2

    Vocabulario regional vol. 2

    Si te gustó nuestra anterior entrega sobre vocabulario regional, este artículo te va a encantar. Hoy nos vamos a centrar en las regiones bilingües, es decir, en las que no solo tienen el español como lengua oficial, sino que tienen otra. Hoy hablamos del español en Galicia, País Vasco, Cataluña, la Comunidad Valenciana e Islas Baleares. ¡Allá vamos!

    Rasgos del español en Galicia

    El gallego es una lengua romance derivada del latín. Está estrechamente ligado al portugués, con el que comparte muchos rasgos. Forma con dicha lengua el grupo galaicoportugués, que fue una única unidad lingüística durante la Edad Media. Pero el ímpetu del castellano obligó al gallego a quedar en una posición rezagada. En el siglo XIX, gracias a la labor de escritores como Rosalía de Castro y Eduardo Pondal, el gallego vive su propio renacer, denominado Rexurdimento. Desde la aprobación de la Constitución de 1978, el gallego es cooficial en toda Galicia, una forma de protegerlo y mantenerlo vivo.

    El español que se habla en Galicia, por tanto, tiene unas características propias. Aquí os dejamos algunas y algo de vocabulario regional:

    • Se encuentran adverbios arcaicos como harto o bien en lugar de muy o mucho y adjetivos como rubio por rojo.
    • Se sustituyen palabras de uso frecuente en español por sus homólogas en gallego:
      • Colo por regazo.
      • Pota por olla o cazuela.
      • Riquiño por simpático o majo.
      • Esmagar por aplastar.
      • Perrencha por berrinche.
      • Pailán por paleto.
    • Se utiliza el pretérito imperfecto de subjuntivo (comiera o comiese) en lugar del pretérito pluscuamperfecto (había comido) o el pretérito anterior (hube comido) de indicativo.
    • También se sustituyen las formas compuestas del futuro y del condicional por sus formas simples o por perífrasis con el verbo tener.
    • De manera ocasional, se cambian las formas compuestas en general por perífrasis con el verbo tener, debido a que el gallego no tiene formas compuestas.
    • Forman algunas veces el futuro con la perífrasis IR + INFINITIVO, sin añadir la preposición. Ej.: Voy salir en lugar de voy a salir.
    • Hay un gran empleo del diminutivo, que se construye con el sufijo -iño: bueniño, neniño.

    El español en contacto con el vasco

    El vasco, también llamado euskera, es una lengua no indoeuropea que se habla en el norte de la Península desde antes de la llegada de los romanos. Es una de las lenguas más antiguas y misteriosas que existen en el mundo y de la cual se desconocen sus orígenes. Se sabe, sin embargo, que no está emparentada con el indoeuropeo ni ninguna otra lengua europea, aunque tiene bastantes préstamos romances. El territorio vascoparlante no es demasiado extenso, se reduce al País Vasco, Navarra y el País Vasco francés.

    En español, tenemos bastantes palabras por influencia del vasco. Aquí os dejamos algunos vocablos de este vocabulario regional:

    • Agur: despedida, procedente del latín augurium.
    • Alud: eusk. lurte, desprendimiento de tierras.
    • Angula: cría de la anguila, del latín anguilla.
    • Aquelarre: eurk. akelarre, de *aker-larre, prado del macho cabrío.
    • Azcona: eusk. azkon, dardo.
    • Cencerro: eusk. zinzerri, campana que se cuelga del cuello de las reses en los rebaños para saber dónde se encuentran.
    • Chabola: eusk. txabola (del francés geôle < lat. caveola), pasó de indicar la caseta temporal de los pastores vascos en la montaña a referirse a las casuchas en barracón en la que se apiñaban los mineros de Trápaga y Ortuella a principios del siglo XX.
    • Chaparro: eusk. txaparro, mata de encina o roble; (hombre) rechoncho.
    • Chatarra: eusk. txatar, hierro viejo.
    • Chirimbolo: eusk. txirinbol, rodaja, bola.
    • Chirimiri (voz regional): eusk. zirimiri, lluvia fina.
    • Chistorra: eusk. txistor, longaniza, chorizo.
    • Izquierda: eusk. ezker, izquierdo.
    • Mochil: joven que ayudaba y llevaba recados a los campesinos (del que deriva mochila). Eusk. *motxil, diminutivo de mutil, motil, muchacho, criado.
    • Órdago: eusk. hor dago, ahí está (expresión del mus).
    • Socarrar: eusk. su «fuego» y kar «llama».
    • Zarandilla (voz regional): eusk. sugandilla, lagartija.
    • Zurrón: eusk. zorro, saco.

    Rasgos del español de los hablantes de catalán

    La situación del catalán es diferente a la de las otras dos lenguas regionales que hemos comentado. Desde la aprobación de la Constitución de 1978, el catalán ha sido una lengua que ha avanzado mucho, tanto en el uso público como en el privado. Es la única lengua de la Península que pertenece a la familia galorromance. Se habla de manera oficial en Cataluña, Comunidad Valenciana (bajo la forma del valenciano), Islas Baleares, Andorra, el Rosellón y la ciudad italiana de Alguer.

    Los hablantes bilingües de catalán y español poseen una serie de características propias al expresarse en español. Os dejamos algunas de ellas:

    • Abren las vocales tónicas más de lo normal.
    • Cambian la -d final por /-t/ (fonética): /autoridat/, /tranquilidat/, /amistat/.
    • Se sonoriza la /-s-/ intervocáliza, /z/.
    • Hay zonas que distinguen los fonemas /b/ y /v/ y hacen esa misma distinción en español, donde no existe.
    • Hay zonas no yeístas, es decir, distinguen ll e y.
    • Tienen dificultades para utilizar correctamente los verbos llevar y traer e ir y venir.
    • Hay interferencias en las preposiciones.
    • Sin recoge el valor adverbial absoluto del sense catalán. Ej.: – ¿Tienes paraguas? – No, he venido sin.
    • Se producen calcos del catalán: hacer tarde por llegar tarde, hacer izquierda por torcer a la izquierda, sacarse la chaqueta por quitarse la chaqueta.
    • Construcción redundante tampoco no.
    • Tendencia a utilizar el posesivo en lugar del pronombre personal: delante mío, detrás tuyo.
    • Se toma del catalán el uso del artículo delante de los nombres propios: el Jordi, la Montse.

    Esperamos que esta nueva entrega de vocabulario regional os haya servido para conocer mejor las regiones bilingües. Os recordamos que podéis ver la anterior entrega de este vocabulario regional (con palabras aragonesas, leonesas, asturianas, extremeñas y cántabras) y en la próxima, os compartiremos la última entrega, con léxico andaluz, canario, manchego y castellano churro. ¡Que tengáis un espléndido día!

    Bibliografía

  • Traducción y belleza

    Traducción y belleza

    Como es sabido, muchas marcas de cosméticos y maquillaje son extranjeras y requieren de traducciones, pero, ¿vale cualquier tipo de traducción? Aquí os dejamos algunas de las claves sobre traducción y belleza.

    Belleza y extranjerismos

    Si conoces un poco por encima el mundo del maquillaje, te habrás dado cuenta de que multitud de productos se denominan por su nombre en inglés: eyeliner (delineador de ojos), primer (prebase), lip gloss (brillo labial), lipstick (barra de labios), hightlighter (iluminador)… Incluso cuando miras la descripción, en muchas ocasiones aparece primero el nombre en inglés y luego en el resto de idiomas. Pero esto no solo se limita a los productos de maquillaje, en cosmética pasa algo similar. Palabras como face (cara), poreless (sin poros), skin (piel), cream (crema) y toner (tónico), por ejemplo, también aparecen de forma recurrente. Es casi obligatorio tener un mínimo de vocabulario especializado en inglés para poder entender lo que estás utilizando.


    El sector de la belleza está repleto de extranjerismos. A veces, parece que se dirigen a un mínima parte de la población, solo aquella capaz de adentrarse en ese apasionante mundo, ¿no os parece? Pero, incluso existiendo el término el español, se utiliza la palabra en inglés. ¿Será un problema que tiene la traducción de la belleza?

    Traduciendo la belleza

    Como en todos los sectores, en el universo de la cosmética y el maquillaje hay, sin duda, un lenguaje técnico. Ese vocabulario, que ya decimos que está cargado de extranjerismos, es específico y especializado, por lo que su traducción requiere de mucho cuidado, ya que estamos ante palabras que no significan lo mismo en ese contexto.

    Para obtener unas buenas traducciones de productos de belleza, es necesario conocer los productos y técnicas que se van a traducir. Aunque suene raro, unos ojos ahumados no es que nos hayamos llenado de humo los ojos, sino que es un estilo específico de maquillaje (smokey eyes). Por eso es tan necesario saber de qué estamos hablando.

    Como en cualquier traducción específica o técnica, el conocimiento que tengamos de la materia será algo básico y fundamental si queremos hacer unas buenas traducciones. No es una traducción cualquiera. Al igual que se necesita especializarse para realizar traducciones de textos científicos, la belleza es otro campo de estudio en el que los traductores necesitan especializarse si desean hacer traducciones de calidad.

    Glosario de belleza

    Hoy, además, os vamos a proporcionar un pequeño glosario de palabras y expresiones en inglés sobre maquillaje y cosmética para que no os volváis a perder cuando os hablen, por ejemplo, de una oily skin (piel grasa). 😉

    • Eyelash culer – rizador de pestañas
    • Skin – piel
    • Dry skin – piel seca
    • Concealer – corrector
    • Makeup – maquillaje
    • Beauty – Belleza
    • Eyeshadow – sombra de ojos
    • Eyeliner – delineador
    • Brightener – iluminador
    • Bronzer – bronceador
    • Powder – polvos
    • Nail polish – laca de uñas, pintauñas
    • Lipstick – barra de labios, pintalabios
    • Lip liner – delineador de labios
    • Waterproof – resistencia al agua
    • Long lasting – de larga duración
    • Matte – mate, sin brillo
    • Blush – colorete
    • To cleanse the skin – limpiar la piel
    • To remove dirt and makeup – quitar la suciedad y el maquillaje
    • To apply the cream – aplicar la crema
    • To exfoliate skin – exfoliar la piel
  • Rubén Darío (1867-1916)

    Rubén Darío (1867-1916)

    Hoy se cumple el 152º aniversario del nacimiento del gran poeta del Modernismo, Rubén Darío. Acompáñanos por este paseo por su vida.

    Infancia y juventud

    Félix Rubén García Sarmiento, más conocido como Rubén Darío, nació el 18 de enero de 1867 en Metapa, actualmente Ciudad Darío. Pasó su infancia en León (Nicaragua) con sus tíos abuelos maternos, a los que consideró sus verdaderos padres en su infancia. Apenas tuvo contacto con sus padres biológicos, Rosa Sarmiento y Manuel García, que se separaron siendo muy pequeño Rubén.

    En su autobiografía, cuenta que ya sabía leer a los tres años, algo prodigioso. Pronto empezó a escribir y a componer versos. Con tan solo trece años publicó su primer poema, Una lágrima, en el periódico El Termómetro, de la ciudad de Rivas, en 1880.

    Poco después comenzó a colaborar con la revista literaria de León El Ensayo, llegando a alcanzar fama de poeta niño. Proyectó su primer libro con tan solo catorce años, aunque no llegó a publicarlo. Su pensamiento de impronta liberal le llevó en diciembre de 1881 a la capital del país, Managua, donde le habían llamado los políticos liberares porque querían que se educara en Europa. Pero sus ideas anticlericales suscitaron los recelos del presidente del Congreso, el conservador Pedro Joaquín Chamorro y Alfaro, por lo que le propusieron a Darío que continuara su formación en la ciudad nicaragüense de Granada. Sin embargo, Darío prefirió quedarse en Managua, donde continuó desarrollando su incipiente labor periodística. En agosto de 1882 partió hacia El Salvador.

    Viajes de su juventud

    Tuvo una juventud casi nómada, viviendo en diferentes países de Hispanoamérica (El Salvador, Chile, Perú, entre otros). En 1888 publica, gracias a unos amigos, Azul…, obra considerada como una de las más relevantes del Modernismo. Aunque no tuvo un éxito inmediato, el novelista español Juan Valera escribió dos cartas dirigidas a Rubén Darío para el periódico El Imparcial y en las que lo reconocía como «un prosista y un poeta de talento» . A partir de la segunda edición (1890) de Azul…, estas dos cartas se publican como prólogo, que habían supuesto su consagración como escritor.

    Periodista y escritor en Hispanoamérica

    En 1890 contrae matrimonio con Rafaela Contreras Cañas, hija de un famoso orador hondureño, Álvaro Contreras, defensor de la unión hispanoamericana. Al día siguiente de su boda, el general Ezeta dará un golpe de estado para derrocar al presidente Francisco Menéndez. Ezeta, que había asistido como invitado a las nupcias de Rubén Darío, le ofreció cargos en el gobierno, pero Darío los rechazó y se marchó del país, dejando en El Salvador a su esposa. Desde Guatemala, llamó a Ezeta traidor en un artículo escrito para el diario guatemalteco El Imparcial.

    Asumió la dirección del periódico de nueva creación El Correo de la Tarde. En enero de 1891, se reunió de nuevo con su esposa en Guatemala y ambos partieron juntos al mes siguiente hasta Costa Rica, ya que el periódico dejo de percibir la subvención gubernamental y tuvo que cerrar, por lo que Rubén Darío quiso probar suerte en otro lugar. En noviembre de ese año nació su primer hijo.

    Viajes por América y Europa

    Incapaz de sacar adelante a su familia, pasó de nuevo al continente en 1892, buscando mejor suerte. El gobierno nicaragüense lo envió como miembro de la delegación que mandó a Madrid con motivo del centenario del descubrimiento de América. En Madrid conoció a algunos de los más importantes escritores y personalidades de la época: Marcelino Menéndez Pelayo, Antonio Cánovas del Castillo, Juan Valera, Emilia Pardo Bazán, José Zorrilla, entre otros. En noviembre de ese mismo año, regresó a Nicaragua. Allí recibió un telegrama desde San Salvador notificándole la enfermedad de su esposa, que falleció en enero de 1893.

    A principios de 1893, Rubén Darío permanece en Managua, donde reanuda la relación amorosa que tuvo en su juventud con Rosario Murillo, cuya familia los obliga a casarse. En abril de ese año, marchan a Panamá. El presidente colombiano, Miguel Antonio Caro, amigo de Darío, le concede el cargo de cónsul honorífico en Buenos Aires, a donde parte sin su esposa, que permanecerá en Panamá. Entonces comienza su periplo por América y Europa. Visita Nueva York, donde conoce a José Martí, con quien le unen ciertos rasgos. Y viajará a París, haciendo realidad su sueño de juventud. En la capital francesa conocerá a Enrique Gómez Carrillo, Alejandro Sawa, Jean Moréas y tendrá un decepcionante encuentro con su admirado Paul Verlaine.

    En Buenos Aires

    En Buenos Aires, ciudad que le causó una honda impresión, obtuvo una gran acogida. Colaboró con varios periódicos, además de La Nación, de la que ya era corresponsal.

    La madre de Rubén Darío muere en 1895. Aunque apenas la había conocido, esta pérdida le afectó mucho. Además, en octubre de ese año, el gobierno suprimió su consulado y perdió una parte importante de sus ingresos. Para remediarlo, aceptó un trabajo de secretario para el director general de Correos y Telégrafos.

    En 1896 publica dos libros importantes para su trayectoria literaria: Los raros, una recopilación de artículos sobre escritores que le llamaban la atención, y Prosas profanas y otros poemas, que supuso la consagración del Modernismo literario. Los poemas de este libro se harán muy conocidos, aunque no tuvieron una gran acogida en un primer momento.

    Rubén Darío en España

    La Nación lo envía como corresponsal a Madrid para que dé cuenta de la visión de la sociedad española del desastre de 1898. Cumplió con su compromiso de enviar cuatro crónicas mensuales al periódico, que más tardes fueron recopiladas en un libro: España Contemporánea. Crónicas y retratos literarios.

    En España, conoció a los jóvenes poetas que defendían el Modernismo: Juan Ramón Jiménez, Ramón María del Valle-Inclán, Jacinto Benavente, Francisco Villaespesa

    En 1899, aunque sigue casado con Rosario Murillo, conoce a Francisca Sánchez del Pozo, una campesina analfabeta, hija del jardinero de la Casa de Campo de Madrid. Ella será el amor de su vida. La enseñará a leer y a escribir y la llevará a París.

    Corresponsal en París

    En 1900, con motivo de la Exposición Universal, que se celebraba en París, viajó a la Ciudad de la Luz como corresponsal de La Nación. Sus artículos sobre la Exposición se recopilaron en el libro Peregrinaciones. Además, en París conoció a Amado Nervo, quien sería su gran amigo.

    Rubén Darío estableció su residencia en París. Francisca, embarazada cuando partió Darío, dio a luz a una niña, que dejó al cuidado de sus abuelos, y se reunió con Rubén en París. La niña falleció poco tiempo después al contraer la viruela sin que Darío llegara a conocerla.

    En 1902, conoce a Antonio Machado, que se declara admirador de su obra. En 1903, Nicaragua lo nombra cónsul, lo que le permite vivir con mayor desahogo económico. Durante este periodo viajará por Europa, visitando países como Reino Unido, Bélgica, Alemania e Italia.

    En 1905, el gobierno nicaragüense lo envía para formar parte de una comisión especial en Madrid para tratar el conflicto con Honduras. Ese año publicará el tercer libro clave para el Modernismo: Canto de vida y esperanza, los cisnes y otros poemas, editado por Juan Ramón Jiménez. También escribe poemas memorables, como A Roosevelt, en el que critica el imperialismo estadounidense.

    En 1906, participa en la Tercera Conferencia Panamericana celebrada en Río de Janeiro. Para tal ocasión compuso el poema Salutación al águila, por el que será muy criticado al ensalzar la figura de los Estados Unidos. Por entonces, parece que concibió la idea de divorciarse de su esposa, Rosario Murillo, de la que llevaba años separado.

    Enfermedad y divorcio

    Rubén Darío pasó el invierno de 1907 en Mallorca, acompañado por Francisca. Cuando iba a regresar a París, en marzo de ese año, el alcoholismo que sufría Darío lo hizo caer gravemente enfermo. La llegada de su esposa a París en 1907 enturbió su tranquilidad. Se negaba a concederle el divorcio a Darío sin una compensación económica que el poeta consideró desmesurada. Sin acuerdo, Darío decidió viajar a Nicaragua para presentar el caso ante los tribunales.

    No tuvo suerte con la demanda de divorcio y, debido a que no le pagaban sus honorarios como cónsul, se vio imposibilitado de volver a París. Meses después de gestiones, el presidente José Santos Zelaya lo nombró embajador en Madrid. Pero el ajustado presupuesto que tenía la embajada nicaragüense le hicieron pasar apuros económicos, que solo pudo hacer frente gracias al sueldo que le pagaba La Nación y a que su amigo Mariano Miguel de Val se ofreció como secretario sin remuneración y ofreció su casa a la embajada. Cuando Zelaya fue derrocado, Darío permaneció fiel, pero tuvo que renunciar a su cargo.

    Últimos años

    Rubén Darío vuelve a París. Su alcoholismo le causaba problemas de salud y crisis psicológicas de manera frecuente. En 1910, viaja como miembro de una delegación nicaragüense a México para celebrar el centenario de la independencia de dicho país. El gobierno mexicano cambió mientras se encontraba de viaje y el dictador Porfirio Díaz se negó a recibir a Darío. El pueblo, en cambio, le brindó una gran acogida. Hubo mucho revuelo, siendo considerado por el poeta como preludio de la Revolución mexicana.

    El trato del gobierno Mexicano hizo que Darío zarpase a La Habana, donde, por culpa de su alcoholismo, intentó suicidarse. Volvió de nuevo a París, siguiendo con su labor para La Nación y desempeñando un trabajo para el Ministerio de Instrucción Pública mexicano, que se le ofreció como compensación por el bochorno pasado. Dos años después, aceptó la oferta de los hermanos Guido para dirigir dos revistas y realizar una gira por Iberoamérica. Cumplido dicho contrato, en 1913 viajó a Mallorca invitado por Joan Sureda.

    Volvió a París en enero de 1914, donde mantuvo un largo pleito con los hermanos Guido, que no le habían abonado parte de sus honorarios. En mayo, se instala en Barcelona. Su salud está ya muy deteriorada y sufre alucinaciones, además de estar obsesionado con la muerte.

    Muerte

    Cuando estalla la Primera Guerra Mundial, abandona a su familia y pasa de nuevo a América. Primero recala en Nueva York y luego prosigue su viaje por Guatemala, donde lo protege Estrada Cabrera, antiguo enemigo, y finalmente llega a su tierra natal, Nicaragua. Regresa en León, su ciudad de la infancia, un mes antes de fallecer, el 6 de febrero de 1916. Fue enterrado en la Catedral de León el 13 de febrero de ese mismo año.

     

  • Refranero español II

    Refranero español II

    Bienvenidos una vez más a nuestra sección Refranero español. Hoy os volvemos a dejar una entrega suculenta y deliciosa de sabiduría popular con refranes escogidos. Si no te has pasado por nuestra selección quijotesca, te recomendamos que le eches un vistazo si te gustan estos refranes y, por supuesto, si no conoces los refranes de la anterior entrega, pues ya tienes más que leer. Aquí van las sentencias de hoy.

    A falta de pan, buenas son tortas

    Es un refrán que recomienda conformidad cuando no se consigue algo mejor. Sigue siendo un refrán de uso actual.

    A la tercera va la vencida

    Esta sentencia refleja el esfuerzo por conseguir algo con ahinco. Si en la primera ocasión no lo conseguimos, tenemos que seguir intentándolo. Se suele decir en la segunda ocasión para dar a entender que la próxima será la buena y se dice en la tercera cuando se ha cumplido el objetivo. Si se mira desde otro punto de vista menos optimista, puede significar que solo se van a hacer tres intentos y después se desistirá. Es un refrán muy usado todavía.

    A lo hecho, pecho

    En una situación que no se puede cambiar, solo queda afrontar lo que venga, aunque sea malo o no deseado. En este tipo de estado, lo único que se puede hacer es reaccionar y tratar de sobrellevarlo lo mejor posible. Sigue siendo un refrán muy usado en la actualidad.

    El fruto prohibido es el más apetecido

    Cuando algo está prohibido, nos resulta más apetecible, aunque eso nos suponga un malestar físico o moral. Es un refrán que está en desuso.

    El primer paso es el que cuesta

    Exhorta a emprender cualquier actividad, aunque se requiera de un gran esfuerzo al principio. Es un refrán de uso actual.

    El tiempo pone a cada uno en su sitio

    Se dice a modo de consuelo cuando se ha cometido una injusticia. Solo cabe esperar que la situación cambie y la verdad salga a la luz para que todos lo reconozcan. Es un refrán que se sigue utilizando con mucha frecuencia en la actualidad.

    Necios y porfiados hacen ricos a los letrados

    Muchos juicios se llevan a cabo por cabezonería, no porque se haya cometido una injusticia. Actualmente es un refrán en desuso.

    No hay peor ciego que el que no quiere ver

    Es inútil intentar convencer a alguien de algo que no quiere admitir. Hay otras variantes, como No hay más sordo que el que no quiere oír, que se registra en El Criticón (III 209) de Baltasar Gracián. Es un refrán que se sigue utilizando bastante en la actualidad.

    Todo llega a su tiempo

    Es una recomendación para que se tenga paciencia porque algo se hace esperar y llega en el momento en el que tiene que llegar. Aunque según el Centro Virtual Cervantes es un refrán poco usado, nosotros opinamos que sí que se usa bastante.

    La suerte está echada

    Este refrán se usa a modo de consuelo cuando no se puede modificar la situación a la que conllevan ciertas acciones. Proviene de la sentencia latina Alea iacta est, que se atribuye a Julio César cuando traspasó el Rubicón con sus tropas y provocó una guerra civil. El uso de este refrán es muy frecuente hoy en día.

    Con este último refrán nos despedimos hasta la próxima entrega de La Fábrica de Traducciones. Esperamos que os hayan gustado y que hagáis mucho uso de estas pequeñas perlas de sabiduría popular. 🙂

     

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