Etiqueta: traductor jurado

  • Traducción jurada online, una gran elección

    Si has tenido que encargar una traducción jurada ya, sabrás lo complicado que resulta, en algunas ocasiones, encontrar un traductor jurado cerca de donde te encuentras. En el artículo de hoy te damos algunos consejos por los que te vendrá bien encargar tu traducción jurada online.

    Traducción jurada online: ventajas

    Pedir una traducción jurada online tiene muchas ventajas. Te hacemos una lista.

    • No necesitas que el traductor se encuentre en tu ciudad.
    • Puedes encontrar la combinación de idiomas que necesitas de manera más fácil, rápida y barata.
    • Puedes tener tu traducción jurada en un tiempo récord.
    • Puedes calcular tu presupuesto en algunas páginas para conocer los precios que maneja el mercado y hacer una mejor comparación.
    • Si encuentras una agencia de traducciones online, tendrás la ventaja de estar respaldado por una empresa, que solucionará mejor tus problemas.
    • No necesitas desplazarte a ninguna parte.
    • Recibes tu traducción jurada en tu domicilio o en el lugar que necesites.
    • Puedes realizar tu pago por internet, agilizando los trámites muchísimo.

    Traducciones juradas online: parte negativa

    La parte negativa de las traducciones juradas online es un poco más subjetiva, aunque hay ciertas cosas que sí son objetivas.

    • Necesitas escanear los documentos para que puedan traducirlos.
    • Aunque es un porcentaje muy bajo de las veces, es posible que tengas algún problema con el mensajero.
    • Si hay algún problema con el documento, tienes que ponerte en contacto con el traductor de manera electrónica (vía email) o por teléfono, lo que puede retrasar la traducción.
    • Si no estás seguro del pago online, puede suponerte un problema, aunque es una elección personal.

    Algunos consejos para decidirte

    Si estás decidido, o no, a encargar tu traducción jurada online, te vamos a dar unos consejos para que no tengas problemas con tu decisión final.

    Algo que siempre debes tener en cuenta es que no todas las agencias ni todos los traductores son iguales. Por lo general, las agencias de traducciones tardan mucho en realizar las traducciones y tienen unos costes bastante elevados, sobre todo en este tipo de traducciones, que no todo el mundo se puede permitir. Por otra parte, si contratas a un traductor freelance, puedes tener el temor de que no cumpla con su trabajo en el tiempo estimado y de que no tenga quién le respalde o lo avale, lo que puede suponerte un problema.

    Busca referencias a la hora de enviar tu traducción jurada. Infórmate bien de con quién vas a trabajar. No todas las agencias de traducciones son iguales. La Fábrica de Traducciones, por ejemplo, ofrece unos servicio específicos con traductores nativos, por lo que sabes que la calidad del servicio será excelente. Además, al poder comparar precios, podrás comprobar si estos son más altos que los de la competencia. Y, como punto extra, sabes que estás tratando con una empresa solvente, que realiza rigurosos procedimientos para comprobar la calidad de la traducción para evitar errores y malentendidos.

    Confiar documentos con datos sensibles requiere de confianza, una confianza que hay que transmitir al cliente desde el primer momento y, si no confías en quien te hace la traducción, ¿cómo vas a confiar en el resultado final? Es muy importante que la persona o empresa que se encargue de tu traducción esté disponible, te proporcione un canal de comunicación abierto y resuelva los problemas que se puedan dar con la mayor rapidez posible y con una calidad intachable.

  • ¿Quién es el traductor jurado y cuáles son sus funciones?

    Es muy habitual no saber qué hace un traductor jurado o en qué casos necesitamos una traducción jurada. Esto se da, sobre todo, en aquellas personas que no están relacionados con estos términos. El traductor jurado es una figura profesional sobre la que existe mucha confusión.

    Pues bien, una de las situaciones más habituales en las que necesitamos una traducción jurada es cuando nos queremos ir a trabajar o a estudiar a otro país. En ese momento necesitaremos entregar una serie de documentos para poder tramitar todo lo necesario. Estos documentos deben traducirse al idioma del país de destino y necesitan la firma y sello de un traductor jurado. De esta forma tienen total validez desde el punto de vista legal.

    La figura del traductor jurado en España

    En España, el traductor jurado está capacitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Estado Español para dar validez a los documentos. Para ello, debe haber pasado unos exámenes específicos establecidos por el MAEC en los que debe demostrar sus competencias lingüísticas y sus conocimientos en ámbito legal. De hecho, en el mundo de la traducción suele compararse el papel del traductor jurado con el de un notario. Esto se debe a que es el único profesional que puede certificar con su firma la conformidad del documento con su traducción.

    Algunos de los documentos que necesitan esta validación son los títulos académicos y certificados de notas, los certificados de antecedentes penales, los informes de vida laboral, los certificados de nacimiento, de matrimonio o de divorcio, los certificados de salud y los documentos de la Embajada o el Consulado. Una vez que se traduzca, firme y selle el documento, solo la Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores podrá revocar la validez del mismo.

    Con respecto a la traducción, hasta hace poco había que expedirla en soporte físico, ya que necesitaba la firma y el sello del traductor. En la actualidad, gracias a las nuevas tecnologías, ya es posible firmar digitalmente las traducciones juradas y, por tanto, su versión digital tendría total validez.

    Es importante contar con servicios lingüísticos especializados en todas las combinaciones. En La Fábrica de Traducciones puedes pedir tu traducción jurada a cualquier idioma, contando siempre con la rapidez y eficiencia que caracteriza todos nuestros trabajos. Además, no deberás desplazarte, ya que enviamos todas nuestras traducciones juradas por mensajería privada o por correo electrónico cuando se solicite la versión digital firmada electrónicamente.
  • Funciones del traductor jurado

    Funciones del traductor jurado

    A veces nos llegan clientes que no tienen muy claro cuáles son las funciones del traductor jurado. Nos piden, entonces, cosas que no podemos hacer y tenemos que informarles de lo que podemos y no podemos hacer. En este artículo queremos dar algo de luz a este asunto.

    Qué NO hace un traductor jurado

    No apostilla documentos

    Esta es una de las tareas que más veces nos preguntan. Es habitual que aparezca un cliente con un documento y nos pida, además de la traducción, la apostilla del mismo. Pero no, los traductores jurados no apostillan documentos. Para apostillar el documento, debemos acudir a:

    • La Oficina Central de Atención al Ciudadano del Ministerio de Justicia.
    • Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia y Oficinas Delegadas de Ceuta y Melilla.
    • A las Secretarías de Gobierno de los Tribunales Superiores de Justicia y de las ciudades de Ceuta y Melilla.

    En este enlace podréis informaros mejor sobre las apostillas. Así resolvemos todas las dudas posibles.

    No compulsa ni legaliza documentos

    Un traductor jurado tampoco es el encargado de compulsar documentos, ¡ni de legalizarlos! Si campo de actuación no está vinculado a ninguna de estas dos funciones, por lo que no podrá ayudarte si tienes que realizar alguno de estos dos trámites. Para ello, dirígete a las autoridades y organismos competentes.

    No proporciona asesoría jurídica

    Que sea un traductor jurado no lo hace abogado ni asesor legal. El traductor no puede ayudarte en tus procedimientos legales porque no tiene los conocimientos ni la titulación para poder hacerlo. Por lo tanto, aunque le pidas ayuda legal, no podrá ofrecértela. En este caso, deberás acudir a un despacho de abogados o a una asesoría legal.

    Funciones que SÍ realiza un traducción jurado

    Traducir documentos

    Las funciones del traductor jurado se limitan a la traducción de documentos. Estos documentos se traducen de la manera más literal posible. Con su sello, el traductor jurado se hace responsable de su traducción. Si hay algún error en el original, debe notificarlo, así como los sellos que aparezcan en el documento.

    Traducir apostillas

    Si el documento está apostillado, el traductor tendrá que traducir la apostilla, al igual que el documento, si así se losolicita el cliente.

    Otras condiciones que debe cumplir

    Estos requisitos se deben cumplir a nivel legal, debido al trabajo que desempeña:

    • Debe conocer la certificación oficial de las traducciones juradas (la del MAEC) y la normativa sobre las mismas.
    • No debe extralimitarse en sus funciones y debe poner los límites claros a los clientes. Por lo tanto, no ofrecerá servicios que no puede dar, como asesoría legal.
    • Si es autónomo, deberá estar dado de alta como tal y cumplir con los impuestos y reglamentos necesario para desarrollarr su trabajo.
    • Deberá cumplir, también, con la Ley de Protección de Datos que esté vigente, para evitar que los datos sensibles y personales de los clientes puedan caer en malas manos.
    • Mantener a buen recaudo su sello y papel sellado para que nadie pueda suplantarlo.
    •  

    Si tenéis alguna duda más, os dejamos este enlace para que le echéis un vistazo. Y si necesitáis realizar una traducción jurada, no dudéis en contar con La Fábrica de Traducciones. Somos una agencia de traducciones que ofrecemos traducciones de calidad al mejor precio. Pídenos presupuesto sin compromiso. Y si encuentras un presupuesto más económico, ¡te lo mejoramos! La Fábrica de Traducciones es #muchomásquepalabras.

  • La traducción jurada y su importancia

    La traducción jurada y su importancia

    Recientemente, la traducción jurada se ha vuelto muy importante debido al comercio internacional, la creación de bloques político-económicos, la migración y el turismo. Pero ¿de qué se trata?

    Una traducción jurada de un documento (también llamada traducción pública, legal, oficial o certificada) está avalada por la firma y el sello de un traductor jurado autorizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores para traducir los documentos oficiales. Las autoridades consideran que estas traducciones tienen un estatus formal.

    La traducción jurada generalmente está reconocida como una traducción oficialmente aceptada de un documento legal o de cualquier documento que deba aportarse en una situación legal, como certificados de nacimiento, certificados académicos o declaraciones. Las traducciones juradas siempre son necesarias cuando se va a utilizar con fines administrativos o gubernamentales.

    Normas de la traducción jurada

    No existen normas fijas sobre las traducciones juradas, ya que los requisitos dependen del país en el que se utilizarán y, por lo tanto, las regulaciones pueden cambiar en función de la ubicación. Es por eso que podemos referirnos a este tipo de traducción también como certificada, pública u oficial, dependiendo del proceso utilizado y el país de destino.

    Sin embargo, se requieren algunos procesos diferentes para validar una traducción basada en el país donde se origina la traducción y el país al que se entregará el documento final. Algunos de los más comunes son los siguientes:

    Una traducción puede considerarse oficialmente certificada si el documento ha sido traducido por un «traductor jurado». Hay algunos países como España, Francia o los Países Bajos, donde un traductor se convierte en traductor jurado prestando juramento ante un tribunal, para que sus traducciones sean aceptadas como una versión completa y fiel del original y conforme a las disposiciones legales. Estas traducciones también incluyen la firma y el sello del traductor. En países como el Reino Unido o los EE. UU., esto no existe. En estos países, una traducción puede certificarse si ha sido firmada por el traductor en presencia de un abogado o un notario; sin embargo, el abogado o notario no garantiza la exactitud del documento, es el traductor que lo firma quien asume toda la responsabilidad. Por ejemplo, si un documento ha sido traducido de forma descuidada, el traductor podría ser acusado de desacato al tribunal, perjurio o negligencia.

    ¿QUIÉNES SON LOS TRADUCTORES JURADO?

    Un traductor jurado es alguien que está autorizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores para traducir documentos oficiales. Los traductores e intérpretes acreditados son conocidos por diferentes nombres oficiales según el país. Por ejemplo, en España, la denominación oficial es traductor-intérprete jurado, aunque es más común usar “traductor jurado”.

    El nombre y los detalles de un intérprete jurado están registrados en la Oficina de Interpretación de Idiomas de Madrid y en la oficina regional del Consejo de Distrito. Al firmar y sellar, el traductor asume la responsabilidad del documento.

    Diferencias entre la traducción jurada y estándar

    Una traducción jurada es diferente de una traducción estándar ya que está firmada y sellada por un traductor jurado. Por lo tanto, se considera que tiene un carácter oficial y formal por parte de las autoridades. Además, las traducciones juradas solo se pueden proporcionar en copias impresas, ya que deben estar firmadas y selladas por el traductor. Además, puede ir acompañado de documentos adicionales, como La Apostilla de la Haya.

    ¿CUÁNDO SE REQUIERE UNA TRADUCCIÓN JURADA?

    Un documento que está escrito en un idioma extranjero y debe presentarse en los organismos oficiales suele ir acompañada de una traducción jurada exacta del texto original. Esto suele suceder en, por ejemplo, los órganos administrativos, una universidad, un tribunal, un notario. En este caso, se requiere un traductor jurado. Además, se puede utilizar una traducción jurada para garantizar la exactitud de la información traducida.

     

    En La Fábrica de Traducciones colaboramos con traductores jurados certificados por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Esto nos permite poder suministrar, a nuestros clientes, traducciones juradas con total validez ante los órganos administrativos.
  • El traductor jurídico: habilidades y competencias

    El traductor jurídico: habilidades y competencias

    Algunas de las dificultades con las que un traductor jurídico se enfrenta a diario: la sintaxis compleja, un alto grado de especialización, diversidad contextual y de los sistemas jurídicos, los términos equívocos insertados en una cultura bien definida, la presencia de lenguaje especializado unido a un dominio particular, la aplicación de conceptualizaciones y categorizaciones.

    El campo de un traductor jurídico representa un campo de análisis extenso a nivel cultural, siendo el derecho la manifestación cultural por excelencia de una nación. El lenguaje de este sector está estrictamente vinculado al derecho de referencia y es rico en divergencias derivadas de los diferentes enfoques de clasificación dentro de los diversos sistemas jurídicos.

    El traductor profesional debe ser capaz de desarrollar su conocimiento sobre cuestiones de orden comparativo, tener nociones de legisprudencia (métodos de elaboración y aplicación de las normas), de legimática (modelización del razonamiento y los procedimientos), de sociolingüística jurídica y lingüística forense y, en última instancia, va a desempeñar un papel de mediación entre las culturas presentes en cada texto.

    La traducción de un texto legal está destinada a tener valor de texto auténtico y, por lo tanto, reconoce la necesidad de adoptar un criterio muy práctico: el principio de equivalencia jurídica.

    La equivalencia jurídica

    La equivalencia jurídica en una perspectiva consciente de las necesidades del público objetivo. Es un proceso real de reensayo que nos permite producir nuevos textos con valor legal a partir de un texto fuente.

    En este ámbito, la terminología es innegablemente de una importancia primordial. Los diccionarios, aunque altamente especializados, aún no son suficientes para un traductor profesional. No solo es necesario consultar bases de datos terminológicas con información contextual de cada palabra clave, sino saber cómo rastrear el concepto en el texto original, verificar su valor y función en el idioma de origen y luego proceder a una recontextualización que deberá distinguirse por su claridad interpretativa en el idioma de destino.

    A veces, la recontextualización es muy compleja, ya que habrá una reformulación y explicación real de un concepto legal que no está presente en el sistema legal del idioma meta. Por lo tanto, a menudo el traductor jurídico proporciona un equivalente descriptivo.

    Además, la falta de correspondencias de conceptos muy similares entre diferentes idiomas, a menudo, lleva a la creación de “falsos amigos” que el traductor debe poder evitar, a lo que se añade el conocimiento de las diferencias léxicas y terminológicas entre los diferentes países.

    El traductor jurídico ideal

    En resumen, es muy importante que el traductor, además de tener un excelente conocimiento lingüístico y terminológico, pueda captar e interpretar la lógica de los procedimientos y las normas, en lugar de, simplemente, decodificar esta lógica. De esta forma, es posible obtener un producto exacto y preciso, que será el resultado final de un trabajo meticuloso y multidisciplinario.

    La Fábrica de Traducciones ofrece a sus clientes un servicio de traducción jurídica impecable, ya que colabora exclusivamente con traductores juridicos, profesionales y nativos en el idioma de destino y posee un estricto control de calidad que garantiza un trabajo de alto nivel a un precio imbatible.

     

Este sitio está registrado en wpml.org como sitio de desarrollo. Cambie a una clave de sitio de producción para remove this banner.