Categoría: Escritores y traductores

  • Modalidades de interpretación

    La interpretación es un trabajo apasionante. No existe una única modalidad de interpretación, no hay una única forma de realizar una labor como esta. Por ello, os queremos acercar un poco más a las distintas modalidades de interpretación.

    Interpretación de conferencias

    La interpretación de conferencias se realiza, por lo general, en cabina insonorizada. Entendemos por conferencias las reuniones de profesionales de un mismo sector en congresos, seminarios, etc. Existen dos mercados para las conferencias: el institucional y el privado. Las instituciones, como la ONU, favorecen que existan varias lenguas en las conferencias. En el ámbito privado, sobre todo local, se tienden a elegir reuniones bilingües, en las que se usan la lengua local y otra adicional.

    En el sector público

    La interpretación en el sector público también suele denominarse como interpretación comunitaria. Tiene lugar en los ámbitos del gobierno local, legal, servicios sociales, vivienda, salud, educación… En este tipo de interpretación entran en juego multitud de factores, como el contenido emocional del mensaje, el entorno social, el estrés, las relaciones de poder y el grado de responsabilidad que llega a adquirir la figura del intérprete.

    Intérprete jurado y jurídico

    Existe una diferencia muy grande entre la interpretación jurídica y la interpretación jurada, que no debemos confundir nunca. La interpretación jurídica es el contenido de discurso de partida. La interpretación jurada conlleva una responsabilidad por parte del intérprete sobre su trabajo y está regulada por ley. Un intérprete jurado está acreditado por el Estado.

    Se dan dos tipos de interpretaciones. Por un lado, la interpretación consecutiva se realiza cuando un único testigo de lengua extranjera. Por otro, la simultánea se emplea cuando hay un mayor número de participantes extranjeros. Los intérpretes trabajan solos cuando se trata de interpretación consecutiva y en grupo cuando es simultánea.

    Se considera que es un derecho contar con un intérprete cuando el acusado de un crimen no habla la lengua del jurado. Está recogido en diferentes cartas de derechos, constituciones y leyes. Una interpretación mal hecha o que el intérprete no haya prestado juramento, puede ser motivo para declarar que el juicio se considere nulo. La interpretación es una parte vital del testimonio.

    El ámbito médico

    Es un subtipo de interpretación comunitaria. La labor del intérprete médico es facilitar la comunicación entre el personal sanitario y el paciente y su familia. Para poder llevar a cabo este trabajo, el intérprete médico debe estar formalmente acreditado y contar con conocimientos sobre medicina, del funcionamiento diario del hospital, de los procedimientos más comunes, etc. En algunas situaciones multilingües, pueden trabajar a tiempo parcial como miembros de bancos lingüísticos de los hospitales. A veces hacen de enlace cultural, sin importar la lengua, entre personas no familiarizadas con los centros sanitarios.

    Intérprete acompañante

    El intérprete acompaña a la persona o grupo en una visita, tour, reunión, etc. Realiza una interpretación de enlace.

    Reuniones grupales

    El intérprete se coloca en una cabina insonorizada o en una sala de observación para concentrarse en su labor. Los grupos pueden estar formados por 2 a 12 participantes, por lo que el intérprete, además de transmitir el mensaje, tiene que imitar los aspectos más relevantes del discurso de cada participante, como el tono, los patrones del discurso, la risa, la entonación, etc.

    Lengua de señas

    Un intérprete de señas transmite el significado del mensaje oral a través de lengua de señas (o lengua de signo) para que sea comprendido por las personas sordas. También transmiten el mensaje de una persona sorda a la lengua oral para que las personas que oyen. Los intérpretes de señas se suelen colocar en un lugar visible para todas las personas sordas y donde, si es necesario, también puedan oírlo el resto.

    Intérprete en los medios de comunicación

    Se suele emplear la interpretación simultánea en este entorno. Por lo general, se emplea en coberturas televisivas en directo, como conferencias de prensa, entrevistas con políticos, músicos, deportistas, artistas o personalidades del mundo de los negocios. El intérprete se sitúa en una cabina insonorizada. En conexiones por satélite, tienen que comprobarse varias veces las conexiones para que el intérprete no oiga su retorno. El intérprete que trabaja para los medios de comunicación tiene que dar la impresión de ser tan hábil y seguro como un presentador. Desde hace unos años, la interpretación ha ganado visibilidad en los medios.

  • Sergio Pitol (1933-2018)

    Con motivo del primer aniversario de su muerte, hoy queremos dedicarle nuestro artículo de Escritores y traductores a Sergio Pitol. Acompáñanos para conocerlo un poco más.

    Biografía

    Sergio Pitol nació el 18 de marzo de 1933, en Puebla (México). A la muerte de su padre, su familia se traslada a El Portero, cuando él tiene cuatro años. Trágicamente, su madre también fallece y Sergio y su hermano vivirán con su abuela. Gracias a ella, se aficiona a la lectura, pues su abuela siempre estaba leyendo, sobre todo a Tolstoi, su escritor favorito. Pitol será un ávido lector que desde muy joven leerá a Verne, Dickens, Stevenson, Proust, Faulkner, Woolf, Mann, Neruda, Borges, la generación de 27, entre otros muchos.

    Con dieciséis años se traslada a Ciudad de México para estudiar Derecho en la Universidad Autónoma de México. Será profesor de esa carrera en la Universidad Veracruzana de Xalapa y en la Universidad de Brístol. Entra a formar parte del Servicio Exterior Mexicano desde 1960 como agregado cultural. Como diplomático, viajará por Europa, visitando París, Praga, Budapest y Varsovia. Su paso por Rusia le hará aficionarse a la literatura rusa, en especial la de Chejov.

    Por motivos académicos y laborales, instalará su residencia en Roma, Pekín y Barcelona. Durante su estancia en la Ciudad Condal entre 1969 y 1972, traducirá las obras de diferentes autores para las editoriales Seix Barral, Tusquets y Anagrama. Desde 1993 hasta su muerte vivirá en Xalapa, capital del estado mexicano de Veracruz.

    Premios y reconocimientos

    Sergio Pitol ha sido un escritor bastante laureado. Entre los premios que forman su palmarés, podemos destacar el Premio Nacional de Literatura (1983), el Premio Nacional de Ciencias y Arte en el área de Lingüística y Literatura (1993) y el Premio Miguel de Cervantes (2005).

    Entre sus méritos cuenta con haber sido nombrado miembro de la Academia Mexicana de la Lengua desde 1997 y también se le otorgó la distinción honoris causa de la Universidad Autónoma Metropolitana en 1998.

    Obras y traducciones de Sergio Pitol

    En el apartado de las obras de Sergio Pitol, tenemos que destacar su gran afición al cuento, que estuvo cultivando durante quince años antes de dar el salto a la novela. Algunos de estos cuentos son Tiempo cercado (1959), Infierno de todos (1971), Nocturno de Bujara (1981) y Un largo viaje (1999). Como novelas destacadas, tenemos que mencionar El desfile del amor, ganadora del Premio Herralde, y La vida conyugal (1991), que fue llevada al cine.

    También escribió ensayos, como el que dedica a las mujeres escritoras, De Jane Austen a Virginia Woolf: seis novelistas en sus textos (1975) o De la realidad a la literatura (2003). Cultivó una particular obra sobre su memoria, en la que destaca, sin duda alguna, El arte de la fuga (1996), que fue galardonado con el Premio Mazatlán de Literatura en 1997.

    Ha traducido a numerosos clásicos de la lengua inglesa, como son Jane Austen, Henry James o Josep Conrad. También tradujo obras del polaco Witold Gombrowicz, entre las que se encuentran Diario argentino, Cosmos y La virginidad. Su gran afición por la literatura rusa le llevó a traducir a Nabokob y a Chejov.

    Sin duda, nos encontramos ante un escritor y traductor muy reseñable y que merece este homenaje y muchísimos más.

  • Jorge Luis Borges

    Jorge Luis Borges

    Hoy os vamos a hablar de uno de los escritores más importantes de Hispanoamérica: el argentino Jorge Luis Borges. Aunque bien mereció el Premio Nobel, no le fue concedido nunca por su postura política de corte conservador. Sí obtuvo, no obstante, el reconocimiento de muchos otros organismos e instituciones, como la Universidad de Harvard o el Premio Internacional de Literatura, que compartió con Samuel Beckett. Hoy os vamos a acercar un poco más a la vida de este gran escritor.

    Primeros años

    Jorge Luis Borges nació el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires, Argentina. Con tan solo cuatro años ya sabía leer y escribir. Gracias a que sus padres hablaban inglés y español, Borges era bilingüe. La gran biblioteca de su padre fue muy importante a lo largo de toda su vida, como él mismo confesó siempre. Fue su padre quien le legó su amor por la literatura.

    Comenzó a tomar sus primeras lecciones con una profesora británica en 1905. Un año después escribió su primer relato, basado en páginas de El Quijote de Cervantes. También escribió un breve ensayo de mitología griega en inglés. Con tan solo 9 años, Borges tradujo El príncipe feliz de Oscar Wilde, que fue publicado en el periódico El País.

    A esa misma edad comenzó su educación formal en una escuela pública. Fue una experiencia muy traumática para él. Sus compañeros se burlaban de él por llevar gafas, ser tartamudo y vestir como un niño rico. Al no interesarse por los deportes y centrarse en los estudios, tampoco consiguió encajar bien. Con todo, los cuatro años que pasó en esta escuela no aprendió gran cosa, tan solo algunas estrategias para pasar desapercibido y algunas palabras de lunfardo.

    En 1914, su padre se vio obligado a dejar su trabajo por culpa de una ceguera progresiva y hereditaria, que el propio Borges sufriría décadas más tarde. Toda la familia viajó entonces a Europa para que el padre se sometiera a un tratamiento oftalmológico.

    Se refugiaron de la Primera Guerra Mundial en Suiza, donde Borges y su hermana asistieron a la escuela. Allí fue mejor aceptado por sus compañeros, que valoraban su inteligencia y conocimientos. Aprendió francés y cursó bachillerato en el Liceo Jean Calvin. Durante esta etapa descubrió a Shopenhauer, Mautner, Carlyle o Nietzche, entre otros. También leyó a los prosistas del naturalismo francés y a los expresionistas y simbolistas, especialmente a Rimbaud. También aprendió alemán con la única ayuda de un diccionario.

    Comienzos literarios

    Con el fin de la contienda y tras la muerte de su abuela materna, la familia Borges se traslada a España en 1919, pasando primero a Barcelona y, después, a Palma de Mallorca. En Madrid y Sevilla, Jorge Luis Borges participó en el movimiento ultraísta, en encabezaría en su Argentina natal. Por aquellas fechas, conoció a Rafael Cansinos-Assens, a quien consideró su maestro, a Ramón Gómez de la Serna y a Guillermo de Torre, su futuro cuñado.

    En 1921, la familia Borges vuelve a Argentina. Allí publicará Jorge Luis su primer libro de poesía en 1923, Fervor de Buenos Aires, que llevaría en la portada un grabado de su hermana.

    Colaboró, en los años siguientes, en numerosas publicaciones literarias, como las revista Prisma y Proa, convirtiéndose en el joven jefe de la vanguardia ultraísta argentina. Una de las publicaciones en las que participó en estos años fue Martín Fierro, revista clave para la historia de la literatura argentina la primera mitad del siglo XX. También formó parte del Grupo Florida.

    En 1930, Jorge Luis Borges conoce a Adolfo Bioy Casares, cuando este contaba tan solo 17 años. Se harían muy amigos y escribirían juntos numerosas obras.

    Durante los años 30 publicó diversas colecciones de relatos, como Historia universal de la infamia. También tradujo algunas de las obras de Virginia Woolf.

    Pero a finales de la década de 1930 fallece su padre. Para poder mantener a la familia, un amigo le consigue un trabajo como bibliotecario. Sus incipientes problemas de visión provocaron que tuviera un grave accidente que estuvo a punto de costarle la vida.

    En colaboración con Bioy Casares, escribirá algunos textos durante las décadas siguientes, como Seis problemas para don Isidro Parodi o Dos fantasías memorables. Pero no solo colaborará con Bioy Casares, también trabajará junto a la esposa de este, Silvina Ocampo, y con Delia Ingenieros, entre otros.

    En 1949 publica El Aleph, uno de sus libros de relatos más famosos y proclamado casi unánimemente por la crítica como su mejor colección de relatos.

    Borges y la política argentina

    Su postura antiperonista le valió serios problemas en Argentina y se rumorea que pudo ser uno de los motivos por lo que nunca llegaron a concederle el Premio Nobel, a pesar de ser postulado como candidato durante treinta años. Renunció a su puesto de bibliotecario y se vio obligado a superar su tartamudez para poder dar conferencias en Argentina y Uruguay.

    Con la caída del régimen peronista, Borges fue nombrado directo de la Biblioteca Nacional en 1955. Paradójicamente, sus problemas de visión se habían agravado hasta tal punto que le prohibieron leer y escribir. Este hecho no le impidió continuar con su labor de escritor (distaba los textos a alguien) ni le impidió seguir aprendiendo (hacía que le leyeran en voz alta).

    Madurez y reconocimientos

    En 1961 compartió el Premio Internacional de Literatura con Samuel Beckett. Ese mismo año viajó a Estados Unidos con su madre para dictar conferencias y cursos sobre literatura argentina durante seis meses.

    En 1967, con 68 años, contrae matrimonio con Elsa Astete Millán. La convivencia con la madre del escritor fue tormentosa, pero, una vez solo, nada mejoró y el matrimonio se divorció en octubre de 1970.

    Entre 1967 y 1968 ofreció seis conferencias sobre poseía en la Universidad de Harvard. Volvió a Estados Unidos en 1972, donde recibió numerosas distinciones y dio varias conferencias.

    Últimos años

    En 1973 fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Asimismo, pidió la jubilación de su puesto como director de la Biblioteca Nacional.

    Su madre fallece en 1975, a los noventa y nueve años de edad. Desde entonces, María Kodama le seguirá como secretaria y, posteriormente, como esposa.

    Conociéndose enfermo de cáncer y temiendo que su agonía fuera un espectáculo para la nación, decide trasladar su residencia a Ginebra, donde fallecerá el 14 de junio de 1986.

  • Cristóbal Cladera

    Cristóbal Cladera

    Hoy os traemos la vida y obra de un escritor y traductor no demasiado conocido de finales del siglo XVIII: Cristóbal Cladera.

    Primeros años

    No tenemos demasiados datos sobre su infancia. Sabemos que nació en La Puebla en 1760. Estudió en la Escuela de Gramática de Sa Pobla y con diez años ingresó en el Seminario de San Fulgencio de Murcia. Más tarde pasó a Orihuela y Valencia.

    Se doctoró en Teología y algunos cuentan que también se doctoró en Derecho Civil y otros, que se licenció solamente. Recibió la tonsura en 1776 y desde entonces disfruta de un beneficio de la Catedral de Sevilla hasta 1785, pero obtuvo un permiso para residir en Cádiz. Fue, también, canónigo y tesorero de la Catedral de Mallorca.

    Traslado a Madrid

    Enemistad con Moratín

    En 1785 Cristóbal Cladera se traslada a Madrid, donde se dedicará a traducir y escribir libros. Allí se enemista con Leandro Fernández de Moratín, que lo caricaturizará en su pieza La comedia nueva o El café (1792) como el personaje sabiondo de don Hermógenes.

    Publicación de algunas obras

    El mismo año de 1785 Cladera no consiguió imprimir su Historia crítica y política de los primeros ministros, consejeros y favoritos de los soberanos aunque contaba con el permiso para publicarla.

    De su Disertación sobre el origen de las sociedades civiles o de la suprema autoridad, de 1787, se pueden sacar diversas conclusiones: se deduce que leyó a Rousseau y rebate sus teorías; se muestra partidario del derecho natural; elogia a Descartes y a Newton, mientras que condena a Maquiavelo y a Hobbes.

    En 1787 ingresa en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Madrid. También intentó publicar su Biblioteca periódica y elemental de ciencias, arte, literatura, pero la Real Academia de la Historia lo impidió al no darle su aprobación. No obstante, sí consigue imprimir su Espíritu de los mejores diarios literarios que se publican en Europa (1787-1790), que constaba de nueve volúmenes. Esta obra alcanzó una tirada descomunal para la época con 1390 ejemplares vendidos en el año de 1788, pero, como consecuencia de la Revolución francesa, se prohibió publicar en la prensa y le estropeó el negocio. Sin embargo, consiguió una beca para estudiar Antigüedades y Teoría de las Bellas Artes en Roma.

    En 1793 Cristóbal Cladera publica Los sacrosantos concilios generales y particulares, en once volúmenes, y en 1794, las Investigaciones históricas sobre los principales descubrimientos de los españoles en el Océano, en el siglo XV y principios del siglo XVI, en respuesta a la memoria de Mr. Otto sobre el verdadero descubridor de América.

    Ataque feroz a Moratín

    En el Correo de Madrid publicará en 1790 una crítica negativa a la obra de Moratín El viejo y la niña, que el propio autor le rebatirá más adelante. La enemistad de Cristóbal Cladera con Fernández de Moratín llegará a su punto culminante en 1796, cuando Moratín consigue el puesto al que aspiraba Cladera en la Secretaría de Interpretación de Lenguas.

    Cladera había estudiado idiomas y dominada tres lenguas modernas (francés, italiano e ingles) y cuatro antiguas (latín, griego, hebreo y árabe). Después de aquel varapalo, Cladera se dedica a zaherir las obras de Moratín. Como ejemplo significativo podemos citar su Examen de la tragedia intitulada Hamlet (1800), que Moratín había traducido. En esta obra lo acusa de haber plagiado su traducción de la Vida de Shakespeare (1709) de Nicholas Rowe. También criticó el poema moratiniano La sombra de Nelson.

    Político afrancesado

    Como político, se volvió afrancesado y representó a las Islas Baleares en Bayona, además de firmar la Constitución de Cádiz (1812). Fue jefe de división en el Ministerio del Interior y fue nombrado caballero de la Orden Real de España el 27 de octubre de 1809.

    Últimos años de Cristóbal Cladera

    Con la caída del régimen josefino, se exilia en Francia. No obstante, jura lealtad a Fernando VII y obtiene permiso para volver a España, a tiempo para impedir que adjudiquen su canonjía de la Catedral de Palma. Escribirá en su defensa acerca de este asunto en un pliego de descargo.

    Pasó sus últimos momentos en Son Fe (Alcudia) y morirá en el convento de las carmelitas de Palma en diciembre de 1816.

    La labor como traductor de Cristóbal Cladera fue muy importante. Tradujo al periodista Joseph Addison, a Edward Young, a François Fenelon y al jurista Maximiliano Murena, entre otros autores.

  • María Teresa León

    María Teresa León

    Hoy queremos hablaros de una mujer, de una integrante de la Generación del 27. Una mujer que, cuando yo estudiaba, no entraba en el temario, una mujer que bien vale ser homenajeada. Hoy hablamos de María Teresa León.

    Primeros años

    María Teresa León nació en Logroño el 31 de octubre de 1903. Era hija del coronel del ejército Ángel León y de Oliva Goyri. Su educación estaría muy marcada por sus tíos, María Goyri, una de las primeras mujeres en conseguir un doctorado en Filosofía y Letra en España, y su esposo Ramón Menéndez Pidal, eminente historiador y filólogo.

    María Teresa se educó en la Institución Libre de Enseñanza y se licenció en Filosofía y Letras. Tuvo dificultades para proseguir sus estudios más allá de los estipulados (hasta los 14 años). Además, fue expulsada del Colegio Sagrada Corazón de Leganitos, en Madrid, por querer estudiar el bachillerato y leer libros prohibidos.

    Contrae matrimonio con Gonzalo Sebastián Alfaro en 1920, cuando contaba solo 17 años. Con él tuvo dos hijos.

    Por esta época, publicará artículos en el Diario de Burgos con el pseudónimo Isabel Inghirami, heroína de Gabriele D’Annunzio, y posteriormente utilizará su nombre.

    La aparición de Alberti

    En 1929 publica sus obras Cuentos para soñar y La bella del mal amor. Por entonces conoce al poeta Rafael Alberti y rompe su matrimonio, marchándose con el poeta a Mallorca. Se casarán por lo civil en 1932. En 1934, se publica su siguiente colección de cuentos, Rosa Fría, en la que Alberti colaboró realizando las ilustraciones.

    La Junta de Ampliación de Estudios pensionó a María Teresa León para que estudiara el movimiento teatral europeo y comenzó a viajar por Europa, recalando en Berlín, la Unión Soviética, Bélgica, Noruega, Holanda y Dinamarca. Estas experiencias le dieron temas para sus artículos publicados en El Heraldo de Madrid en 1933.

    El matrimonio Alberti-León volverá a la Unión Soviética en 1934 para asistir al Primer Congreso de Escritores Soviéticos, donde conocieron a Máximo Gorki y André Malraux.

    El estallido de la Revolución de Asturias de 1934 intensificará su actividad política y social, viajando a Estados Unidos para recaudar fondos para los obreros perjudicados.

    Protectora de la cultura durante la Guerra Civil

    El golpe de estado que dará paso a la Guerra Civil los sorprende en Ibiza, de donde consiguen escapar en la operación naval frustrada del capitán de la Armada Republicana, Alberto Bayo.

    Se instalan en Madrid en plena guerra y María Teresa pasó a ejercer el cargo de secretaria de la Alianza de Escritores Antifascistas. Funda también la revista El Mono Azul.

    Las vivencias de la guerra en Madrid serán reflejadas en dos novelas: Contra viento y marea y Juego limpio, esta última con importantes notas biográficas en el que narra el día a día de un grupo de actores. También colaboró en la confección del Romancero de la Guerra Civil, dedicado a Federico García Lorca.

    La Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico se encargó del traslado de los fondos artísticos del Museo del Prado y del Monasterio de El Escorial a Valencia en el que participó el matrimonio.

    Los primeros traslados , al margen de dicha Junta, estuvieron a cargo del diputado comunista Florencio Sosa Acevedo y la propia María Teresa León, a quien hacía directamente responsable de la selección y envío de los cuadros una orden del subsecretario de Instrucción Pública, fechada el 3 de diciembre de 1936, para evitar demora y trámites. Esto se debe a que el diputado Sosa sólo realizó un envío durante el mes de noviembre en el que mandó tan solo 29 cuadros, y los responsables del museo ponían dificultades para los traslados que entendían que se realizaban por motivos políticos.

    Daños por el traslado de obras

    Entre el 7 y el 11 de diciembre se trasladaron 64 cuadros y 181 dibujos, aunque sin el embalaje adecuado. Esto produjo daños en el retrato del Conde-duque de Olivares a caballo de Velázquez. Las condiciones en las que se transportaron Las meninas de Velázquez y el Carlos V en la batalla de Mühlberg de Tiziano por el puente de Arganda determinaron la destitución de María Teresa. Alberti en Noche de guerra en el Museo del Prado relatará la experiencia vivida tratando de sacar las obras con el ruido de las bombas cayendo sobre Madrid.

    María Teresa León participó también en el II Congreso de Escritores Revolucionarios en 1937, que tuvo lugar en Madrid y Valencia.

    Durante la guerra se dedicó al teatro, siendo nombrada subdirectora del Consejo Central del Teatro y participando en diferentes empresas teatrales de la España republicana. Fue codirectora de Los títeres de cachiporra de García Lorca y de La cacatúa verde de Arthur Schnitzler, dirigió La tragedia optimista del ruso Vsevolod Vichnievsky y dirigió y participó como actriz en la versión de Numancia, de la que se encargó el propio Alberti.

    Exilio y muerte

    Con la derrota republicana, el matrimonio Alberti-León se vio obligado a exiliarse. Primero se exilió a Francia, luego a Argentina y finalmente a Italia. Vivieron en París hasta finales de 1940, donde realizaron traducciones para la radio francesa París-Mondual y trabajando como locutores para las emisiones de América Latina.

    En Argentina vivieron durante 23 años, donde nació su hija Aitana. María Teresa adquiere madurez en su prosa, culmen de su evolución iniciada con los cuentos de corte tradicional de los años 20, pasando por una etapa vanguardista al conocer a Alberti y siguiendo con un realismo socialista a partir de la República.

    Con la llegada de la democracia, el matrimonio vuelve a España en 1977. María Teresa sufría por entonces Alzheimer y fue ingresada en un sanatorio de las cercanías de Madrid, en el que moriría el 13 de diciembre de 1988.

  • Juan de Valdés

    Juan de Valdés

    Si algo caracteriza al Renacimiento español es que tuvimos unos extraordinarios escritores. Hoy os presentamos a Juan de Valdés en una nueva entrega de Escritores y traductores. Acompáñanos a conocer a este fantástico escritor.

    Primeros años y formación

    Son pocos los datos que posemos de manera fiable sobre la vida de Juan de Valdés. Nació en Cuenca a finales del siglo XV o principios del siglo XVI y que pudo ser gemelo con Alfonso de Valdés. Su familia era importante en la ciudad. Conocemos que aprendió las tesis iluministas de los alumbrados de la mano de Pedro Ruiz de Alcaraz. También recibió educación humanística de Pedro Mártir de Anglería.

    Más tarde, Juan de Valdés estudia Derecho Canónico en la Universidad de Alcalá de Henares, donde se documenta su presencia ya en 1526. Sabía latín y griego. Aprenderá hebreo para traducir los Salmos y las epístolas de San Pablo al castellano.

    En 1528 comienza a escribir a Erasmo de Rotérdam, en cuya correspondencia deja ver su interés por las tesis iluministas y reformistas. Su primera obra, Diálogo sobre la doctrina cristiana, aunque apareció anónima, le supuso una denuncia por herejía ante la Inquisición española.

    Vida en Italia

    Huida y protección de Clemente VII

    Siendo alertado por alguien de este suceso, tuvo que marcharse a Italia, donde consiguió la protección del papa Clemente VII. Fue nombrado gentilhombre de capa y espada de la corte del papa Clemente, que lo protegió hasta su muerte.

    Juan de Valdés en Nápoles

    En 1534, es nombrado papa Paulo III, Alejandro Fernesio, enemigo de la estirpe florentina de los Médici, a la que pertenecía su antecesor. Paulo III le retira la protección papal a Juan del Valdés, que se trasladará a Nápoles. Allí será agente político del emperador, aunque por un breve periodo de tiempo, ya que pronto llegará a sentir la reacción antierasmista de la Inquisición española.

    Los años posteriores a su muerte escribió de forma abundante consideraciones piadosas, trabajos exegéticos, traducciones parciales de la Biblia y algunos diálogos para aclarar conceptos y ampliar las conversaciones que tenía en su círculo de tertulias religiosas que mantuvo en su casa. Estos trabajos fueron conservados por su discípula Julia Gonzaga. En estas tertulias participaron influyentes personajes de la época, como la citada Giulia Gonzaga, Pietro Antonio di Capua (arzobispo de Otranto), Caterina Cybo, Bernardino Ochino, entre otros.

    Juan de Valdés murió en 1541, cuando se preparaba un segundo proceso inquisitorial contra él y sus discípulos.

    El Diálogo de la lengua

    Escribirá, en Nápoles, uno de los pocos libros sobre el español en la época, el Diálogo de la lengua. En esta obra, tres personajes le hacen preguntas al propio autor, que aparece como un personaje más del libro, sobre el funcionamiento del castellano desde tres perspectivas distintas: la de un nativo de la lengua, la de un novicio aprendiz de la lengua y la de un curioso de la lengua.

    Valdés, en el Diálogo, se sitúa en contraposición a Nebrija, quien había publicado la primera gramática del español en 1492. Para Valdés, las normas las dicta el pueblo y por eso no considera como verdadera la norma toledana, que suscribe Nebrija, porque el lenguaje de la corte no es el lenguaje del pueblo.

     

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